Friday, March 19, 2010

LOS HOMBRES TIMIDOS


Decía Confucio: "Es común en los hombres tímidos abusar del poder que les brinda el gobierno para destruir su nación, convencidos de ser fuertes". Las marchas y levantamientos de la oposición que se anuncian en Ecuador en contra del régimen de Rafael Correa tienen su origen en los errores que éste (y la gente a su alrededor) cometen cada día, va más allá de si estamos en contra o a favor del mismo, y tiene que ver con la palabra dignidad; pues la nación desde hace algunos años se ha convertido en una tierra sin ley ni horizonte, dónde el que más grita, amenaza e insulta es el que tiene la razón, donde un escándalo gubernamental o fuera de él se borra pronto con otro más grave; donde ninguna investigación avanza a algún lado porque se estanca en las tediosas discusiones de si cumplir con la ley (redactada por el oficialismo) e ir hasta el fondo de la acusación -o guardar las espaldas de quien los eligió para ser miembros de las infaltables comisiones (de la verdad), so pena de ser destituidos, revisar el pasado de ellos (que no es nada claro) y no brillar más en el codiciado escenario de la política que, en un día de fortuna pueden volverse superministros o simples peones del socialismo.

En nada quedaron las acusaciones de que movimiento PAIS, fundado y liderado por Rafael Correa, fue apoyado durante su camino hacia la presidencia de la nación república por las FARC, porque él mismo se encargó de destapar y engrandecer nuevos escándalos que martilleó –tal un corpulento y torpe boxeador sobre el tablado, hasta volverlos verdades absolutas que nadie puede (ni debe) rebatir sino quiere acabar sus días acorralado en una esquina, soportando una andanada de golpes del mañoso rival que no perdona ni le interesa destruir con tal de abandonar airoso y en hombros de sus vasallos el ring. Los contratos millonarios con el estado que recibió su hermano Fabricio, antiguo tesorero de la campaña presidencial, luego de ganar las elecciones Rafael Correa, es una cucharada de pinol que se nos dio al descuido –y sin agua- en la boca, que no tuvimos tiempo de digerir cuando lo vimos volverse un ave altos vuelos con empresas fantasmas radicadas en Panamá, con registro de capitales irrisorios (US$ 4.000 apenas) y negocios con la nación por sobre los 200 millones para la construcción de carreteras, puentes, mantenimiento de los campos petroleros y hasta proveedores de herramientas y repuestos para las refinerías nacionales. “La prensa corrupta” informó a tiempo sobre estos perjuicios al país y el presidente se encargó de “adornar” sus verdades; no en vano obliga a los medios –bajo amenaza de no extenderles el contrato del uso de frecuencias (que pertenecen al estado)- a unirse a sus cadenas nacionales por radio y televisión para allí, no defender la transparencia de su mandato, sino vociferar, amenazar usando calificativos y sentencias nada agradables en boca de la “majestad del poder” -que él tanto defiende.

Parece que a ambos hermanos, como a los miembros más visibles del gobierno, no les interesa que se llegue a esclarecer muchas acusaciones en su contra por la actitud que demuestran en el ejercicio del poder y por ello se esfuerzan en mantenernos distraídos con una inmensa carpeta llena de nuevas ocurrencias, fortuitas o creadas, tal una aburrida telenovela mejicana, en la que cada día asoma un nuevo cadáver, una nueva traición o intriga, y cuyo final presenta varios desenlaces -para agrado de la audiencia. Que Ecuador esté ubicado entre los países más corruptos del mundo, no es un título honorífico que nos llene de orgullo, como cuando la selección de futbol clasificó a los dos mundiales anteriores, o Andrés Gómez alzó el trofeo de la victoria en Roland Garros y aquella imagen –inalterable aun hoy en mis ojos- haya recorrido el mundo en primera plana a través de los medios. La última semana recibimos otra estocada: la comunidad internacional ubicó a l país en la lista de países nada colaboradores contra el lavado de dinero y financiamiento del terrorismo. El señor presidente, como es su costumbre, gritó hasta perder la voz –durante su monólogo sabatino, de 09:00 a 13:00 horas, para explicarnos que ello es una patraña del imperialismo (alguien debe ser culpable de nuestros males), que los países ricos del norte carecen de autoridad moral para decir algo porque sus bancos están llenos de dinero sucio, que Ecuador es soberano y nadie nos puede decir con quien llevarnos o qué hacer, porque esos golpes externos le vuelven más fuerte y, además, que él mismo formará otra comisión (con gente de confianza) para que monitoree el lavado de activos aquí. Acusa de “apátridas” a los periódicos y medios que filtraron tal noticia, de buscar la caída de su gobierno con tales infamias, y de ser ciegos ante las bondades del socialismo, donde hay medicinas, casas, libros, uniformes escolares gratis para los más pobres. Amén. Igual sucedió cuando las noticias del exterior informaron que Ecuador “subió” algunos escalones, no en los informes mensuales de la FIFA que se ocupa del futbol, sino en corrupción, hasta liderar junto a Venezuela, Nicaragua y Haití el tablero de posiciones.

Como diría un locutor deportivo local con sueños de revolucionario: “se me cae el alma al suelo” con tales noticias. Y es que el mismo ejecutivo da lugar a tales especulaciones, cuando envuelve su mandato con una telaraña viscosa tras sus continuas apariciones en los medios para insultar a quienes se atreven a cuestionar sus errores, con el insufrible argumento: “Yo gané las elecciones", como si ello fuese merito suficiente para obligar a los demás a ver y callar, a recibir las limosnas de su alma desprendida (con dineros ajenos), mientras la nación se hunde en pedazos durante los días de su administración, -no por falta de dineros, que es justo lo que hubo en abundancia durante los últimos tres años, a tal punto que él mismo afirmara con soberbia durante sus enlaces que aquí nunca llegará la crisis, mientras algunas naciones se hundían en la depresión económica más fuerte de los últimos 80 años, sino por la abundancia de errores en el ejercicio del poder. Ningún gobernante en el pasado obtuvo tantos ingresos por las ventas del petróleo, como ocurrió en este régimen durante el 2007, 2008 y 2009. Cuando Febres Cordero gobernó el precio del barril era US$ 6. En la época de Bucarán fue US$ 22 (y él se volvió "loco" con tanta plata que, al ser derrocado, -se vio en las cámaras, sus lacayos ponían los fajos de billetes en sacos inmensos para llevárselos a Panamá); con Gustavo Noboa US$ 15 (y fue un gobierno cauto que dejó en buen camino al país). La fortuna no es como el cartero que llama varias veces a la puerta, sino una vez y se va para volver en cien años.

Para el 2007 el promedio fue US$ 92, durante el 2008: ¡136! Y el 2009 fue 72. Multipliquemos esta cantidad por 530.000 barriles diarios, luego por 365 días y obtendremos una cifra de algunos ceros que a muchos nos hará perder el sueño pensando en las sumas que ingresaron a las arcas fiscales y en cuántas cosas se dejó de hacer por gastar de modo infame en elecciones, (8 desde que el señor Correa llegó al poder), subsidios a los combustibles, a las harinas, a los fertilizantes, al transporte… manifestaciones de apoyo al régimen (son miles de buses contratados para transportar a "los seguidores" para apoyar su gestión, vienen desde Yantzantza, desde Arenillas, Maldonado, Archidona... cinco dolarcitos por "cráneo", más sánduche de pollo con cola: un tour para conocer la capital); los viajes en comitiva del presidente junto a 80, 100 "empresarios" invitados, cuando en realidad eran y son las secretarias de tal ministro, el "bodyguard" de la esposa de tal o cual personaje del régimen; los insufribles "gabinetes itinerantes" que cruzan el país junto a una sarta de ministros sin don de mando y toma de decisiones propias, grupos de apoyo (los famosos "brigadistas" -hoy “revolucionarios”), hasta los perros caseros, incluido guardia de seguridad privada, el cuerpo de policía y militares.
Con los famosos decretos de emergencia se adquirió –y adquiere- insumos, medicamentos, armas para las fuerzas armadas, la policia...sin licitación alguna, sin saber quiénes son los proveedores y qué garantías ofrecen por sus productos. Se incrementó los rubros de gastos para los uniformados en salarios y adquisición de armamento. Se compró autos de lujo (con precios que oscilan entre US$ 30.000 y 150.000) para ponerlos al servicio de la gente fiel al régimen: jueces, fiscales, alcaldes, los prefectos, gobernadores, simples subsecretarios, ministros y hasta para las esposas de estos, con choferes y guardaespaldas pagados por el estado. Se entregó contratos millonarios para la construcción de carreteras, limpieza de campos contaminados por la explotación petrolera, importación de insumos para la agricultura, el mantenimiento del incipiente industria petrolera…pero con el tiempo nos dimos cuenta que los empresarios, importadores, contratistas, no los que toman un taladro o levantan un martillo, son gente que están con el gobierno. El caso del hermano del presidente obteniendo jugosos contratos, aunque es penado por la ley con la destitución del cargo, en este caso, la presidencia, es un ejemplo menor.

Se nos dijo en las propagandas oficiales, durante la campaña de regalar a la población los bombillos ahorradores de energía, que el precio de éste en el mercado es de 7-9 dólares, pero ¡en la ferretería de la esquina se puede adquirir otro de mejor calidad a $ 2,20!, y su valor en la fábrica –de los que regala el gobierno- en China o la India es ¡0,30 centavos apenas! He leído con horror que los 35.000 chalecos antibalas que tanto se pregonó en los medios tienen un valor de US$ 325 cada uno para el presupuesto de la nación, mas en el mercado del internet se lo puede obtener por 46, y no digamos si vamos directo a los productores. Para las fiestas en el mundo por los 200 años del primer grito de independencia, ¿de dónde salió la platica? Hubo festejos en Génova, desfile en Madrid, farras en Milán. Igual en Nueva York, en Miami y desde allí se transmitió en vivo al Ecuador. Decretos de emergencia eléctrica y el país sufre hasta hoy los racionamientos de energía y seguirán mientras dure la sequía: mucha boca, mucho teatro y más de lo mismo de anteriores gobiernos. Decretos de emergencia cultural: se creó una nueva lista de burocracia dorada, se compra y se alquila edificios, se organiza y paga eventos intrascendentes, obritas de teatro, libros, se confunde farra con cultura y ¿para qué? Hasta aquí se ha invertido US$ 30 millones en el diario El Telégrafo de las arcas del estado, nuestro dinero, ¡y no ha recibido un dólar partido por la mitad de ganancias, o por lo menos una parte razonable que ayude a recuperar la inversión! ¿cuánto ganan los gerentes, administradores y trabajadores de las empresas incautadas a los Isaías y que en vez de venderlas para devolver a los ahorristas cuanto los banco les robaron, se llenó de gente fiel al gobierno, hasta volverlos ineficientes y depender de las arcas estatales para sobrevivir? Con los decretos de emergencia alimenticia se importó harina a un precio y se recargó otro superior al estado. Se trae medicinas y no se tiene bodegas para mantenerlas a la temperatura adecuada, por tanto de dañan y luego se quema...y cuando alguien, al ver estos errores, se atreve a cuestionar, el gobierno amenaza, grita, manda al servicio de rentas internas, los nuevos cuerpos de seguridad al servicio de la revolución, o a sus "brigadistas" a "suavizar", primero y luego a "castigar" contra el osado que mira otro color que no sea el verde limón de su partido, o él mismo baja de su limosina, se quita las gafas oscuras, persigue entre la multitud al que profirió un insulto o hizo un gesto indebido en su contra y allí mismo lanza toda “la majestad del poder”: guardaespaldas bien armados, policías, militares y ordena llevar preso al indefenso ciudadano, como si él fuera juez. Luego vuelve a su limosina negra, calza sus gafas oscuras y sigue repartiendo besos en el aire a niños y ancianas.

Son tantos errores que el mandatario ha cometido y es tanta su empeño en no querer rectificar. Ganó ocho elecciones consecutivas, amenaza con dos plebiscitos este año y seguro que va a ganar, mas ello no significa que estamos en la dirección correcta. Aquí hay dos grupos económicos bien evidentes que se disputan el manejo de los recursos del estado: Rafael Correa sabe que el voto ciudadano es el medio para llegar a ello. A él mismo quizás no le interesa recibir un céntimo del estado (como economista o administrador quebraría al intentar su primer negocio, que es justo lo que está haciendo con el país). De ningún modo. No es el dinero lo que le mueve a él. Es el brillo, es la espectacularidad, el show mediático frente a las cámaras, las relaciones con el poder político mundial, las fotos en los periódicos del planeta junto a Fidel, a Lula, (Obama hasta hoy no le ha extendido una invitación a la Casa Blanca, y no lo hará durante su mandato), los comentarios favorables en los diarios; y tal vez por ello, cuanto ocurra con la gente de confianza a su alrededor le es indiferente.

Desde hace meses que él se encarga de crearnos un nuevo enemigo; ya no es la prensa corrupta, no son los Isaías, los pelucones o el presidente de Colombia Uribe, figuras que ya no causan espanto en la población. Atras quedan las denuncias en corrupción y lazos con el narcotrafico en su contra. Hoy se prepara el camino para lo que podria ser la ultima estocada en el climax de su arrogancia: acabar de una vez con la dolarización. El cuida su imagen desde hoy. El mensaje es que él hace mucho para controlar a los banqueros, hoy los enemigos mas perversos del estado; aunque hasta un ciego puede imaginar lo que pasa: no hay dinero en las arcas fiscales! Se acabó la orgía y hoy el gobierno despierta con esa resaca moral.

Una pregunta sana, qué va a pasar cuando los depositantes se enteren de que los bancos ya no les pueden garantizar la devolución de sus dineros -si ellos así lo piden, porque el gobierno obliga a depositar el 47% del total del dinero que poseen los bancos privados en su caja chica llamada Banco Central? Habrá una corrida espectacular de capitales al exterior, dios, no quiero ni imaginar, las colas de clientes pidiendo sus ahorros en las ventanillas de los bancos serán interminables. Y qué va a pasar después, cuando los bancos digan que ya no tienen más plata? Con qué dinero socorrerá el Banco Central a los bancos publicos? Las lecciones de pasado son para aprender, pero ello al señor Correa le tiene sin cuidado. Es publica la notica de que bajaron las reservas nacionales de libre disponibilidad que sostienen el sistema monetario del país, de 7,560 millones a casi 1160 millones? Que no pague el estado al IESS los 788 millones que le adeuda, es motivo de preocupación.

-Te quedas sin salario! -Interrumpe de pronto mi madre-. Fariseo, ahora entiendo por que tanta candela!
-Madre-, le pido mirarme a la cara-, tu sabes que no es así. Además, si no recibo mi pensión, no tendremos pan sobre la mesa. Ah, y otro asunto: ya no recibirás mi salario en dolares, sino en sucres, alfaros o correas!
A ella no parecio molesarle demasiado la idea, y por ello replicó de inmediato: -En qué condiciones estarán las máquinas de imprimir billetes que el Banco Central adquirió hace 15 años?
Importaremos otra vez dinero ecuatoriano hecho en EE.UU.- Le contesto de inmediato.
-Cómo, pregunta ella, dejando de lado sus lentes, las agujas de tejer, dando un sonoro golpe con el tacón sobre el piso de madera. -Es que no somos capaces de hacer nuestras monedas siquiera? Hijo, no me vengas con pendejadas!!!
-Madre-, hablo sin exaltarme, sintiendome ganador -es que el país no posee maquinaria adecuada para sacar billetes con alta seguridad, imposibles de ser copiados. Al llegar la dolarización, perdimos mucho terreno en la fabricación de moneda local. Eso es tecnología de punta. Y por ello, hoy es mas conveniente pagar.
-Otra vez los chinos? -Se exaltó de nuevo.
-No. Los gringos, los franceses, los ingleses son los grandes fabricantes de monedas de muchos lugares, a fin de evitar dentro de sus fronteras una cadena de corrupción. Cada nación que manda a fabricar una cantidad de dinero pone a cambio su respaldo en dolares. Los barcos traen contenedores llenos de billetes (eso pasaba durante el gobierno de Mahuad) que son ingresados de inmediato a las bodegas de los banco centrales. Mi temor con este gobierno es que el insista en adquirir la maquinaria, que no cuesta un pelo de cochino y solo hay cinco o seis proveedores, y se dedique a fabricar moneda.
-Eso dará trabajo a mucha gente-, sonríe ella.
-Estoy de acuerdo. Pero a gente del gobierno. No te acuerdas cómo hace quince años mas o menos, algunos trabajadores del banco central fueron sorpendidos por las camaras de seguridad sacando fajos de billetes? Es una máquina milagrosa, simplemente: imprime dinero sin descanzo y como el loto: alcanza para todos y sobra.
-No pienses siempre en lo peor! Romulo, como que te conosco. Ya te me vuelves aburrido.
-Madre, insisto, es que no vislumbro luz a la salida del tunel, sino otra vez tinieblas. Con estas palabras nos fuimos a la cena. Allí, con la mesa puesta seguimos hablando.

Él sabe que tiene mucho carisma, que despierta pasiones en la gente, pero aprendió también –durante su tiempo de forajido- que en Ecuador un gobierno es destituido pronto. Él mismo lo dijo alguna vez -tras la caída del coronel Gutiérrez: "hay que botar cuantos gobiernos corruptos sea necesario, hasta conseguir un nuevo país". Un tenista de élite sabe que sus días de gloria acabarán cuando surja otro más joven. En política es cuando asome otro más audaz. Rafael Correa no cederá fácil su sillón a un intruso que quiera arrebatárselo, ni siquiera a sus seguidores y menos de la oposición. Lo de los grupos económicos es secundario. Unos engordan hoy con los negocios del estado, los otros igual con sus empresas privadas, ya que las leyes –durante la oscura noche liberal o socialista- fueron redactadas para favorecer justo a los más fuertes. Total, ambos grupos pertenecen a las mismas familias que gobernaron el país durante las últimas tres décadas. Mañana les toca el turno a los otros, de la mano de Correa o de cualquier advenedizo que gane las elecciones, que pueden ser en 50 años, tal el ejemplo cubano, de acuerdo a los sueños del actual gobernante.

Ojala prime la razón durante sus años en el sillón presidencial, no importa si son décadas, si después de aquel tiempo, nuestros nietos, como ahora en Corea, viviendo alguna vez en un país próspero, con trabajo estable, bien remunerado, con planes de salud y jubilación digna, van a visitar el museo de la pobreza -como hoy en Seul- y ven con espanto y compasión a la vez, cuán duro fue la vida de sus padres, abuelos y admiran a la vez cómo ellos con empeño y amor al trabajo conviertieron su nación pobre, subdesarrollada en un país próspero. Aunque si ocurre ello en el futuro, deberán también abrir el museo de la infamia, para que -viendo la miseria intelectual de nuestros gobernantes y el conformismo de nuestra parte- digan: nunca más de esto; tal las expresiones de los visitantes en el museo de la pobreza en Seul, y salen de nuevo a trabajar con entusiasmo por una Corea más grande y unida.

Monday, October 19, 2009

PEONES DEL SOCIALISMO



En un comentario a mi email un lector me pide que añada en mis escritos la documentación sobre tal o cual negociado, que no se puede escribir sin fundamento. Y yo le contesto con una pregunta: ¿Creé usted que un pacto con los sectores que apoyan a Rafael Correa es grabado y luego notariado para dejar constancia de algo? Ello se hace visible sólo en la repartición del poder, si es que no perdemos la memoria. Pero el lector insiste en que me hace pensar que ello es así . Lo diré en pocas palabras: porque los movimientos sociales que se aliaron con Correa durante y luego de las elecciones son los "pobres" de la denominada izquierda popular y más pronto que tarde les ocurrirá lo mismo que con Gutiérrez, quien seis meses después de subir a la presidencia los echó a patadas -uno tras otro de la camioneta, porque sus miembros no representaban a un sector económico fuerte que los respalde, sino a grupos que dependen del tamaño del bolsillo del estado para sobrevivir y, por ello terribles -al sentir amenazadas sus barrigas, que canjean sus votos -obtenidos en las urnas a cambio de vender ilusiones- de acuerdo a la conveniencia del momento por vocalías en el TSE, ayudantes de un ministerio, membresías en el TC, o porque nada se cambie en la educación, no se fiscalicen las empresas estatales, porque allí los sindicatos hacen tambalear a cualquier gobierno.

Los mentalizadores de la izquierda, en cambio, los de la vieja guardia que "descubrieron" a señor Correa en el 2006 y que juntos nos llevaron ocho veces a comicios en dos años (un record para el libro de guiness) hasta remendar una constitucion a medida de sus sueños, no son de ninguna forma advenedizos en política. Son los frutos secos, igual que las pasas en las vitrinas de la tienda, de aquella militancia socialista de principios del siglo XX que siempre estuvo en contra de los come hostias y huasipungeros, y cuyos fundadores capitalizaron bien sus conquistas sobre el tablero politico del país bajo el emblema del marxismo: identificados como tales, sin embargo, hijos de familias pudientes. Fueron -y son- los "hijos intelectuales" frente a sus hermanos empresarios y prosperos ejecutivos, con diferencias entre ellos, como en toda casa, pero muy unidos cuando se siente amenazado el grupo. Acuden a los mejores centros educativos aquí, van a universidades extranjeras y vuelven a administrar los negocios de sus padres: empresarios primero, y luego políticos. Ecuador es su empresa, y mientras los ejecutivos se dedican a crecer a sus carteras, los "bohemios", en cambio, toman sus mochilas y emprenden "un viaje interior" (lloran cuando descubren Machu-Picchu, visitan las comunidades indígenas, les encanta darse el baño de suerte, se hacen pasar cuy o huevo por el cuerpo, fuman hierba y beben ayahuashka. Descubren a Dolores Cacuango, -sus abuelos la utilizaron bien en sus intereses-, van al funeral de Tránsito Amaguaña disfrazados de mochileros) y ya hechos "la limpia", regresan a sus casas en el Valle de los Chillos, Tumbaco, en Samborondón, decididos a luchar por "los más desamparados, los más debiles", segun ellos. No aprendieron otra cosa en sus hogares. No conocen otra arcilla para moldear sus sueños.

En la actualidad hay una economía de libre mercado, con una gran acumulación de capitales que no pueden dormir el sueño de los justos en las bodegas de los bancos, y deben ser reinvertidos. China es el mejor ejemplo. Cuba depende del capitalismo para su sobrevivencia. Las teorias del socialismo quedaron para los soñadores que no pueden entender que el mundo entró en una nueva era tras la caída del muro de Berlín y, mas claro: con el acceso del computador a las masas. Esos nostálgicos salen a las calles -bien peinados y con las barrigas llenas- a pedir cambios, sólo porque ven amenazada su relación de dependencia con el estado: esa vaca de ubres gigantes que amamanta en Ecuador al 35% de la población activa. Burocracia, negocios con los gobiernos de turno, grupos sociales llenos de privilegios, consumistas contumaces y al mismo tiempo ecologistas, carnívoros feroces y defensores de los animales sin hogar o en extinción. Entonces se entenderá la caída de Bucarán, de Mahuad, del mismo Gutiérrez, porque a la gente pobre no le afecta quien este en el gobierno, no se puede perder lo que no se tiene; esta lección la aprendió bien Rafael Correa (un miembro de ese grupo) y no dejará que le echen de su sillón sólo por no pagarles sus salarios a tiempo o por no seguir alimentando sus empresas. Ellos tranzan (tras cortinas) con cualquier sector político (llámese Pachakutik, PRE o Partido Social Cristiano) para mantener su status, (veo a los hermanos Patiño, a Alberto Acosta, al sastresillo valiente, la gente de la fundación Guayasamín, a Pueblo Nuevo, Gustavo Larrea, Chauvín, los sindicalistas de petroecuador, las aseguradoras...veo...veo y me nubla la memoria). Con sus discursos de revolución logran engatusar a los sectores más miserables (justo los frutos de su obra), a los sectores indígenas, a las comunidades campesinas, a los que venden sus votos por una botella de aguardiente y un show en vivo con artistas que de otro modo sería imposible asistir a sus conciertos y, sobre todo, a los ingenuos jovencitos -que son como los palillos de fosforos: se encienden pronto y se apagan cuando pasa la pubertad. La realidad del mundo en nada se parece al gobierno del proletariado que, con un entusiasmo enfermizo, leímos en los libros durante la juventud; mas los sectores que apoyan al señor Correa viven y comen justo de ello, de una teoría que empezó con Marx en el siglo XIX, que se volvió realidad a principios del siguiente, y que aun fue posible con la Cuba de Batista. Un paso indispensable en la dialectica marxista, pero no el ultimo en la evolución historica de la humanidad.

No, ellos no son tan ingenuos como para dejar evidencia alguna de la repartición de la justicia, de la designacion de controlador, del ministro fiscal, de cuanto se forja en las sombras antes de salir en los medios. Ellos se encuentran en los corredores del palacio, camino a los baños. Se los ve dialogando de modo ameno en la cafetería del congreso, o con celular en mano hablan y hablan con alguien ubicado a cinco o diez metros. Así, es imposible saber a los mortales de qué hablaron ellos, qué tranzaron, porque ello es top secret que debe guardarse y sepultar en las cenizas del fuego, sino sus adversarios políticos los devoran a la primera muestra de debilidad.

Mis años de juventud en aquel submundo me enseñaron muchas cosas; por ejemplo, que se debe estar pendiente de una grabadora secreta o de una cámara durante una entrevista. Que nunca se abre no más la boca, sino es con alguien que está en el mismo negocio, so pena de caer al abismo; en cambio si lo pactado sale bien, ganan ambos y ello les vuelve más fuertes, cómplices para tranzar una y otra vez, hasta acercarse a los negociados más grandes. Aprendieron también que los cuervos deben estar unidos para ser fuertes ante los animales grandes y las hienas hambrientas de carroña. La mayoría de empresarios tras el poder no quiere asomar en los medios. Para ellos no es divertido dar explicaciones al siempre picoso Jorge Ortiz, ni soportar el trompabulario feroz del tal Paquito Velasco, o que asomen sus nombres -peor de sus familias- en la boca espumosa de la opinón pública. Ellos disfrutan de su anonimato, de sus negocios. Para qué ensuciarse las manos con el trabajo sucio del poder, si hay tantas mulas que –anciosas de espectacularidad- son capaces de vender sus sueños a cambio de un ministerio, una gerencia; gente sin lealtad o sangre en la cara que, al menor descuido, morderan la mano de su dueño; solo conocen la pasión por la patria, la pasión por las luces y las camaras. Ganaron las elecciones con el señor Correa y ese es el mejor argumento que ellos esgrimen cuando alguien les pide cuentas de sus actos, antes de mandar al SRI a revisar las cuentas de éste, o de buscar un argumento para amenazar y hacerle callar.

Pregunto a quienes cuestionan mi falta de fuentes, ¿algún gerente de Petroecuador ha mostrado a la opinión pública el contrato íntegro de lo firmado al otorgar un campo para la exploración y posterior explotación de petróleo? Muchos sabemos que para adquirir una flotilla nueva de aviones para las fuerzas armadas, las actas de autorización deben estar firmadas antes por los altos jerarcas militares, y ello tiene un costo. Se llama comisión. Y si mal no recuerdo, durante las dos últimas décadas del siglo pasado, en coimas para las rubricas se iba el 5% del precio -no real en la fábrica, sino del presupuestado y pagado por la nación. Aunque ello era el principio apenas, porque la larga lista de gastos incrementaba el valor del producto a camprarse al doble; además, hay una tradición en las empresas vendedoras de armas, que consiste en invitar a los altos oficiales de los ejercitos a supuestos viajes de perfeccionamiento en el extranjero, donde son tratados como reyes: limousinas desde el aeropuerto al hotel de primera, tours por las ciudades a visitar con traductores y scort femenino incluido para calmar en algo la nostalgia durante su estadía en tierras extrañas. Hace más de una década yo me encontré con una comisión de militares ecuatorianos en Europa; estaban allí para adquirir armamento francés. En casa se informó a los medios que ellos iban a seguir un curso de cara a un ascenso. Fue en una taverna mientras yo tomaba unos vinos entre amigos. Yo olí a militares y me dispuse a abandonar el bar para no sentirme incomodo, mas al pagar mi cuenta, oí la voz de alguien que me invitaba a levantar una copa juntos. Estaba casi borracho y al lado de una joven de pelo rojizo, (después supe que venía de un puerto lejano de nombre Odesa, que fue reclutada por la mafia rusa, trabajó en los burdeles de Kiev, luego fue enviada -con pasaporte húngaro- por tren a Francia). Era el Zambrano, por decir un nombre, mi ex compañero de colegio. El se habia inclinado por esa carrera, yo por la catedra, pero volvernos a ver en tierras lejanas si que fue una sorpresa, no se si agradable. Bebimos como si hubieran sido los últimos días antes de la guerra. No se habló de armas. Eran tres generales y 2 coroneles de estado mayor, (uno llego a ser en tiempos de Mahuad camandante de la aviacion). De las actividades del grupo en París me enteré por boca de la bella dama que fumaba y bebía igual que nosotros y que se mostro interesada en mí (tal vez era demasiado joven como para separar el sentimiento con el trabajo) y en un momento de ir al baño me entregó un papelito con su numero de teléfono. La bohemia pasó y en cuanto volvieron los militares a Ecuador, yo telefoneé a Lotti, tal era su nombre, una flor exótica -como solo crecen a orillas del Mar Negro, aunque fue difícil estar juntos una tarde o noche entera, por cuanto ella tenía su agenda llena de encuentros con otros clientes ocasionales: ministros de estado, altos ejecutivos sin sus esposas de piel bronceada e hijos en los mejores colegios de Inglaterra, deportistas que le tienen miedo a la soledad. Lotti me dio algunas horas de amor y luego nos despedimos cuando terminé mi curso de arte románico en la universidad de Tolousse. Espero un día traducir al papel la vida de quien llegué a amar, aunque tuve que compartir su cuerpo.

Vayamos un poco más lejos, a la epoca del boom petrolero de los años 80, cuando el "Bombita" hizo transportar un barril de petróleo a lomo de burro desde la amazonía, seguido por una compañía de soldados, y luego en un tanque de guerra hasta la plaza grande, a fin de declararlo héroe nacional, hubo la vaga tentación de construir aquí, en estos páramos, una planta nuclear con fines industriales, pues "Bombita" ya pensaba en que los grandes proyectos de electrificación de entonces, hoy en pleno funcionamiento y decadencia, iban a ser insuficientes cualquier día. Y no se equivocaba, así que contrato ingenieros extranjeros especializados en esta rama con el objetivode llevar adelante sus palnes. Yo tuve suerte de llegar a ser amigo de uno de ellos. Era un danés inmenso, vicioso por las novelas de Aghata Cristie y, como ninguno, amante de las mujeres sudamericanas por su color de pelo y piel de trigo maduro, aunque hoy pasa en Australia al lado de una hermosa filipina, que le contagió su juventud y entusiasmo por vivir (algo que me haría bien a mí); mas aquí compartimos las aulas de la universidad Católica, donde él aprendió español. Nunca mencionó algo sobre el motivo de su estadía en Ecuador durante nuestras tertulias y escapadas a "descubrir la ciudad", como el decía, hasta que nos econtramos algunos años despues en su casa en las afueras de Frankfurt. Allí entre vinos me contó, cómo durante el gobierno del "Bombita" se pagaba las famosas "comisiones" para la adquisición de armamento o para que el consejo de generales apruebe el asunto de la planta nuclear, proyecto que fue archivado durante el gobierno de Febres Cordero, (se pagó los estudios y la aprobación del mismo) debido a la oposición de EE.UU., en primer lugar, a los reclamos de Peru en consejo de la ONU y finalmente, la corriente del Niño, que asoló la costa ecuatoriana. Willy, el nombre del danés, me informo tambien de los negociados de las armas con paises del tercer mundo, supe los precios referenciales de algunas armas, de triangulaciones a naciones con prohibición de adquirir armamento: los negocios sucios de gobiernos "limpios", y más asuntos a los que el tenía acceso por ser un especialista en la rama atómica y un reconocido -en su mundo- mercader de la muerte.

¿Será que en nuestros tiempos de revolución cambio esta costumbre de pedir coimas a las empresas constructoras para otorgar los proyectos del estado? El Gran Hermano dice que aún se mantiene ello en el ministerio de construccion, precidido hasta hace poco por Marún, un ex ministro -también de Abdalá Bucarán. Yo he visto en las aduanas perdir coimas para sacar los contenedores, so pena de complicar a los importadores la salida de sus mercancías. Conosco casos de nombramientos de profesores, de porteros de escuela, a cambio de 3.000 dolaritos. El que paga se lleva el puesto, así de simple y cruel es para quienes no poseen esa cantidad, pero sueñan con tener un empleo fijo con el gobierno. Si el ministro fiscal me llama a declarar sobre este asunto, ¿qué le dire? Pues que no tengo pruebas! El gobierno del socialismo del siglo XXI anuló el pago de matriculas en los planteles educativos, mas en la realidad, si un joven quiere estudiar en los colegios de tradición, sus padres deben pagar la coima, y quien no, que duerma en la calle esperando el turno. En la policía es igual: ningún aspirante a cadete confesará en público: mis padres tuvieron que pagar cinco mil dolares para ser aceptado en el curso de formación, porque entonces se acaban sus sueños de tener empleo seguro de por vida. Alguien cerca a mí llegó a pedirme, el día que recibí mi pensión, que le preste dinero a fin de poder matricular a su hijo en el curso de policías, porque consideraba que esa será la mejor herencia que el podía dejarle a su hijo. Su sinceridad y grado de desesperacion surtió efecto en mí. Los casos se multiplican.

¿No cayó la popularidad del señor Correa por las denuncias de corrupción contra su gobierno hechas por el Gran Hermano? No me admira su soltura de lengua ante los medios (nada le puede pasar a él, y no por ser familia del presidente, sino porque sabe demasiado y tiene pruebas, aunque nunca las muestre en firme por estar comprometido también), pero habló cuando le quitaron el dulce y muchos de sus contratos con la nación quedaron cancelados, otros en stand by, aunque de ningún modo él se irá con las manos vacías. Como en el programa de televisión "haga negocio conmigo", del insufrible Polito, los participantes salen sonrientes del escenario con un premio consuelo, más los sonoros aplausos del público: Fabricio Correa ha demandado al estado por cerca de 110 millones por la terminación unilateral del contratos. En el marco de la ley él tiene las de ganar, y fuera de ella también; la justicia esta manos de la familia, no en vano el venerado presidente ganó cinco milloncitos de dolares tras un juicio -que se tramitó con celeridad inaudita- en contra el banco Pichincha. Yo voy diez años litigando por una propiedad que me arrebataron los famosos "invasores" (de la misma escuela del diputado César Rodríguez). Quisiera equivocarme, pero las denuncias del hermanoen los medios, no cumplen sino el gran objetivo -aparte de hacer conocer su figura de cara a las elecciones del 2012-: de distraer la atencion de aquellas denuncias que involucran al presidente Correa con las FARC; no en vano él es la unica voz fuerte desde la "oposición", el que tutea a Rafael sin que éste se enoje, mientras grita, insulta y trata de vos a cualquiera en frente suyo, lo mismo el director de la Cámara de Comercio Blasco Penaherrera, los pone alfombras al servicio de Carondelet -secretarias, ministros, embajadores, diputados- y peor los grupos indígenas, a los que "longuea" más a gusto, mientras todos le responden con sumisión: Usted, señor presidente. Si nos fiamos de las encuestas en los medios, tendremos Correas para largo. El negocio de la familia se llama Ecuador. Ya mismo sale de nuevo a la luz la hermana. Algo huele en el ambiente a murcielago. Viene hoy a mi memoria la imagen de Elsita Bucarán hace veinte años atrás, cuando en una concentracion en los Guasmos de Guayaquil, estiró su brassier y a dos manos sacó un seno voluptuoso y virgen ("el loco que ama" así lo afirmaba entonces) para gritar: "de esta teta no mamará la oligarquía". Una frase digna de escribirla con pluma y letras de oro en los libros de historia. Gano la alcaldía del puerto. Esa teta lo merecía, sin duda alguna.

El mismo Fabricio ha dicho que el presidente debe dejar a un lado los decretos de emergencia porque ello ha sido el centro de la corrupción durante sus días de mandato. Aquí otra perla, la de los focos ahorradores que regala el movimiento oficial. Yo pregunté a un empresario amigo que me informe de dónde vienen y cuál es su valor por unidad. El me respondió con tres direcciones web para que yo verifique en persona los precios y sus respuestas me dejaron asombrado: de la calidad que el señor Correa entrega a los "más humildes", porque supone que ellos gastan mas energía -que los ricos-, (otra falasia desde el poder) es de la peor: con 1500 horas de duración apenas, cuesta 21 centavos en China o en India.

Ahora, del mismo tamaño, en calidad media cuesta $ 0,25 (3.500 horas de vida util, justo los que vende KIWI o el Ferrisariato a $ 2.24). Los de primera calidad en cambio valen $ 0,33 (con 6.500 horas de duración, y van a los mercados del primer mundo). No olvidemos que a mayor cantidad, mejor oferta. Las empresas me dieron un valor referencial. Sin embargo, a este precio (si es que no se ha sub facturado, que es muy real en grandes empresas) agreguemos los impuestos y handling de la mercadería, digamos el 30% más, que es demasiado para el volumen de compra, y aquí tenemos el valor real: 27 centavos por unidad. Esta suma multiplicamos por 6.000.000 focos, que es la cantidad pedida por el gobierno y obtenemos US$ 1.620.000,oo.

¿Cómo? ¡Pero si el contrato tiene un precio de US$ 6.600.000,oo! Ganar $5 milloncitos por comprar y vender focos, sin sudar y sin dinero de inversión, sí que es buen negocio. Y éste es un botón de muestra apenas. Hay negociados que ni siquiera sabemos qué compran o qué regalan a los "más desprotegidos". Y así con las medicinas, los uniformes escolares, los libros y cuadernos... Hace un año vinieron a Ambato los delegados del gobierno a ofrecer a las fábricas US$ 1,75 por la confección de las camisetas escolares y esa cantidad, según me han demostrado con numeros y hasta pintado los dueños de talleres, no es rentable de modo alguno y menos ser solidarios con la revolución ciudadana, cuando otros "engordan" sin necesidad de endeudarse para adquirir insumos de la confección, sin generar empleo y sin pagar tributos. La ganancia es mínima: 0,08 centavos por unidad, luego de pagar a las trabajadoras, maquinarias, hilos, luz, arriendos, prendas que se dañan, los intereses del crédito para comprar telas... Invertir $1.67 para ganar 0.08 centavos, ello si recibieran un contrato para producir cien mil unidades al menos, lo que requiere de mucho capital y solo pensarlo es imposible, porque los pequeños productores no poseen suficiento dinero en efectivo para renovar maquinaria, para comprar tela al contado, carecen de infraestructura adecuada para recibir nuevo personal en sus talleres. Los créditos 5-5-5 que ofrece el banco de fomento, o la corporación financiera son bocadillos apenas que no ayudan a despegar la producción. El estado recoge las camisetas y paga con cheques posfechados para uno, dos, hasta seis meses plazo.

Pero nuestro líder tiene que cumplir con su palabra de regalar uniformes escolares y al no haber productores que acepten cubrir esa demanda, se procede a importar de China, porque la misma camiseta alla es tres veces mas barata que aquí, y la explicación es sencilla: ellos producen y no importan como nosotros: maquinaria, hilos, telas, la mano de obra es barata, los impuestos a los créditos oscilan entre el 2 y 3% ( ¡en estos lares es el 22% para la pequeña y mediana industria!), ni el gobierno socialista ahuyenta a los productores con altos impuestos, porque sabe que ellos mueven la economía de la nación, generan empleo y bienestar en la gente, algo que se busca hacerlo desde el trono regalando miseria a todos. Pregunto como un ciudadano con derechos también y no solo obligaciones: ¿cuánto se paga por cada unidad y quiénes recibieron el contrato? Y otra vez los proveedores son fantasmas! ¿Qué dirá el ministro fiscal Pesantes? ¿El nuevo congresillo? ¿El controlador de la nación? Nada, aquí no ha pasado nada. Son cómplices con el silencio, y peor todavía: son culpables por dejar ocurrir aquello.

Esos dineros de los ecuatorianos, obtenidos en un atraco vil a nuestras arcas públicas y bolsillos bajo el pretexto de transformar la patria, no vuelven a Ecuador, sino que van a paraísos fiscales, como Panamá, Islas Caimán, la isla Margarita (llena de bancos y hogar de la mafia rusa en estos tiempos, con el consentimiento de Chavez), desde donde volverán bajo el membrete de inversión extranjera a "ganar en licitación abierta" (dios, otra farsa!) los contratos millonarios para los mega proyectos que tiene en carpeta el estado. Y engordarán sus cuentas en los bancos, y como el mana, brotarán nuevos capitales con un simple decreto, mientras el economista Correa seguirá de pueblo en pueblo, tomando chicha, comiendo cuy, bailando tecnocumbia con muchachitas en tanga; dando sus catedras de chaupi economía (igual que en sus mejores días de modesto profesor en universidad de ricos) ante un pueblo humillado en su escencia, en su dignidad cuando entrega su voto a cambio de limosnas, y ya no oye, no ve, no aprende de errores pasados porque así fue adoctrinado. Pero volvamos al tema de los focos ahorradores. Los "brigadistas" de la revolución tuvieron el cinismo de venir a mi casa a llevarse los focos buenos y dejarme los de la campaña -que no alumbran como los ahorradores de calidad.

-No te enojes-, me grito mi madre, -que son buenos muchachos y estan llenos de buenas intenciones. Dales tiempo y veras cómo transforman esta casa vieja llena de cachivaches y musgo, en una gran nación. Confía y espera.
Ah, ¡mi madre! Quise explotar con ella, pero debí ser prudente, al fin de cuentas, estamos los dos en el mundo. Yo debo soportar su viudez y ella mis impertinencias de solterón. No envejecieron sus ojos, sino su cerebro. Y a veces me pregunto, cuando muera ella, ¿quién se ocupara de mí?
-Pero, mamá, ¿no te das cuenta que más cuesta las cuñas del gobierno durante su eterna campaña presidencial que los focos? Más cuesta el caldo que los huevos. -Y sin que ella tenga tiempo de contestar, agregue: -No estoy en contra de tu "Correita", tu le diste el voto y eso me afecta a mi también, sino de esta falta de transparencia, de tino para desempeñar tan alta función, de pedantería que raya en el cinísmo cuando saca sus cuentas (con calculadora y lapiz en mano) durante sus monologos sabatinos, formula sus teorías chuscas, o cuando el cortejo que le acompaña aplaude como perritos bobos ante el movimiento clave de sus manos y ríe de sus ocurrencias y celebra sus dotes de filósofo light. Pero ella me miró con ternura y permitió seguir rezongando, como si aún fuera su hijo pequeño que estaba enfadado porque el profesor de la escuela no era de su gusto.

-Para escribir tendrán que presentar pruebas-, vocifera el gran jefe en la radio, -sino irán a la carcel. No se puede faltar el respeto a la majestad del poder de modo infame -como si se tratara de un chisme entre monias cocteleras.

Y yo pienso en las pruebas, las pruebas! Ni el gran hermano las tiene, salvo los focos en el basurero, porque ellos, los revolucionarios, no los usan en sus casas. Imaginemos el departamento del ministro Patiño iluminado con focos ahorradores. Qué bochorno! O la salita de recibimiento del sastrecillo valiente Paco Velasco, o los dormitorios de nuestro amado presidente. Seguro que con tales medidas ahorramos tanta energía como para olvidarnos de los proyectos de luz que hoy estan abandonados. La San Francisco o Coca Codo-Sinclair, por ejemplo.

¿Cuáles son las condiciones de entrega de petróleo que firmó Petroecuador con el gobierno chino a fin de cubrir la brecha fiscal con dinero de afuera, luego de gritar con soberbia nuestro presidente que no necesita ayuda de organismos multilaterales de crédito? La respuesta es que no sabemos nada de tales contratos, de cuanto se acuerda fuera del papel o de cuanto se archiva de modo desordenado en las frías y polvorientas bodegas de una oficina estatal. La repartición del poder no se hace a la luz de las cámaras o frente a un micrófono, igual los negocios con dineros del estado.

Ni aquella declaración de bienes, que debe ser notariada y de dominio publico, previo a posesionarse una autoridad en su cargo, se cumple. ¿Quién verifica que cuanto esta escrito allí, no altera la verdad. El ministro Patiño no anotó el bien inmueble de Samborondón, y que más "olvidó"? ¿Dónde están esos documentos de los altos representantes de la revolucion ciudadana? Muchos han cumplido a cabalidad la ley, mientras que en otros ello es una tomadura de pelo a la población: el notario es su amigo, su primo o su socio de negocios y allí hacen constar un carrito viejo, una casita –de herencia-, una cuenta con 1000 dólares, una tarjeta de crédito y pare de sufrir, si tienen la bondad de declarar.

Pero es que aquí hay intereses más grandes. Desde los tiempos del imperio romano y su consecuente acumulación de capitales, tener mucho era un riesgo ante la corona y las autoridades fiscales, por lo que durante revolución industrial a sir Strow se le ocurrió resolver el dilema de los ricos planteando que una empresa tiene un precio determinado, y éste dividido en pequeñas cantidades, puede ser adquirido por cualquier persona o ente juridico. La ventaja de comprar y mantener acciones en éstas –cualquiera sea su género- es que tienen una producción definida y un mercado donde vender sus productos, resultado del empeño de una persona que comenzó desde abajo o de toda una generación; con dinero en efectivo, se remedia los inconvenientes de flujo de caja, se adquiere capitales frescos para proyectarse hacia nuevos proyectos, o diversificar la producción.

Si la Royal Trust, una empresa con buena presencia en el campo automotriz, dice que su negocio vale 100.000 dólares, la divide en acciones por un valor nominal de 5 dólares y mi amigo lector, el que pide documentos de cuanto escribo, compra 100 papelitos, el será dueño de la Royal Trust por quinientos dólares. (Vaya capitalista!) Toda compañía está proyectada para crecer y ver frutos, dependiendo -por cierto-de una buena administración, y cuando saca sus numeros y hay ganancias durante un periodo, digamos del 30% -descontando el capital invertido, él obtendrá 150 dólares a su favor durante un año por tener dichos papeles, que no constan a su nombre, si es su deseo; se pueden ceder a terceras personas, dar en herencia a los hijos, regalar, volverlas a invertir, o cambiarlas por dinero en efectivo, algo que ellos nunca lo hacen.
¡Este es el gran negocio de nuestros políticos modernos! Ellos no llenan sus vidas con mansiones, autos de lujo, caballos de raza, que es propio de la gente que obtiene riqueza de modo rapido y no sabe en que invertir luego. Aquí los clanes políticos luchan a muerte entre ellos por adueñarse de la riqueza nacional, como el petróleo (exploración, sacarlo de la tierra, bombeo, almacenamiento, y lo más rentable: su comercializacion. Nadie sabe quién es el encargado de vender y bajo qué condiciones, quién compra, si fue o no la mejor oferta. Ignoramos por completo la manera cómo se aplica "el castigo" al crudo ecuatoriano por no ser de la mejor calidad), las telecomunicaciones, el monopolio de las importaciones de derivados del petróleo y sus subsidios que entrega la nación, las empresas de electricidad, la concesión de carreteras, de puertos a empresas fantasmas (¡creadas con US$ 800, de capital apenas, o con 4000, tal los negocios del Gran Hermano!), las privatizaciones del agua, de los bosques protectores, los jugosos contratos con el estado para los planes de vivienda popular, las aseguradoras de compañías estatales que nunca cubren la cobertura en caso de siniestro; la construcción de puentes, de represas hidroeléctricas con proyectos de hace cincuenta o más años, cuando abundaban las lluvias y los bosques, a través de consorcios vinculados entre ellos, aunque con diferentes nombres, los proyectos para la recuperación económica que ciertas dependencias del gobierno llevan adelante (como el caso de los cursos de capacitacion en la rama de la confección, donde un técnico recibe 8.000 - 10.000 dolares mensuales por asesorar a los dueños de la fábrica dos horas al mes, eso si asoma; o en las planillas (para justificar egresos) se pone: "pago de alquiler de instrumentos para conferencia = 6.500 dolares", cuando en realidad en esa reunión de veinticinco personas no hubo más que un computador con proyector de imagenes, y perteneciente al mismo gremio de sastres y modistas! Mis días de jubilado y ciertas casualidades me permiten acceder a información de primera mano, aunque por temor a perder la amistad de quienes me invitan o dan a conocer, no les pido copias de cuanto escribo). La simple entrega alimentos en los barrios marginales, en las comunidades indígenas durante los tiempos de las campañas electorales tiene igual visos de irregularidades, desde su adquisición hasta las sumas que se pagó por el transporte... La madre de los robos sigue igual -y hasta peor, en tiempos del socialismo. Cuanto la prensa informa sobre tal o cual propiedad no incluída por el funcionario en su declaración patrimonial, es pelo de cochino, pamplinas. Ellos ganan tanto dinero con el estado, pero no lo depositan en los bancos, no por lo menos aquí y a su nombre. porque ello significa dejar huellas de su enriquecimiento rápido y, además, porque ello es propio de la gente comun, la que suda con el trabajo y confia sus ahorros de vida o capitales de negocio a los bancos, entidades que también están entre los objetivos de nuestros politicos, para acceder al manejo indiscriminado de dineros privados e invertirlos en empresas -como la swinwear (ropa de baño, traducido del inglés, nombre de una compañía del Gran Hermano que provee insumos -hasta hoy no se explica de qué tipo -a Petroecuador)-, que viven de negocios con el estado, y cuyos mayores accionistas son justo ellos.

Entonces, cómo no decretar con gusto los estados de emergencia? Ya van 89 y ¿ha cambiado algo la situación del país? Emergencia vial, educación, salud, de cultura...son contratos que se otorgan a dedo para traer medicinas, maquinaria, repuestos del sector petrolero...y a quién rinde cuentas de ello nuestro líder, o su incondicional personal de servicio? ¿Quiénes están engordando con tales negociados? No, allí no están los ministros que asoman a diario en la pantalla de nuestros televisores, de eso podemos estar seguros, porque estos son pájaros de bajo vuelo. Allí estampa su rubrica para la adquisición de armamento el poeta muerto, no maldito, Javier Ponce (antes un severo cuestionador de los negocios de las FF.AA., pacifista y hasta con pinta de ecologista, por eso de rasurarse poco) -como si estuviera inspirado con un verso, o firma Raul Vallejo -que es casi una ceremonia en él, porque no ha escrito algo trascendente desde que llegó a la política- los contratos para la reconstrucción de las aulas escolares, pero las escuelas siguen igual o peor desde hace fuu, osea, desde que fue ministro del dinosaurio Rodrigo Borja. Y paremos ahí, porque con tales mulas, para que poetas. Este es el valle de las vacas felices -soñado por nuestros revolucionarios y para ello tienen sus peones, como el marxista Carrasco, hombre de buen corazón y obrar decidido, sin duda, pero extremadamente ingenuo como para creer que con su esfuerzo colosal al frente del SRI va a cumplir su alquimia de transformar la nación en un mana socialista, porque está en el tiempo, con el libro y la persona equivocada, simplemente.
La nueva carta magna elaborada por los otros grupos tradicionales en el poder, no es sino un intento de equilibrio de fuerzas entre colosos que siempre manejaron los destinos de la nación a su antojo. Mientras ellos se reparten, tranzan negocios, Rafael Correa y su hermano nos mantendrán ocupados con el circo llamado “refundar un nuevo pais". Ellos buscan un país que se acomode a sus intereses coyunturales. Tienen un hombre con carisma, con buen verbo y resentido con los grupos de poder que siempre rechazaron su inclusión en el jet set de la política criolla, (el coronel no lo quiso ni para conserje, pese a ser uno de los más entusiastas colaboradores durante la campaña presidencial del ex militar. Luego fue asesor económico de la vicepresidencia, lo que puede considerarse una humillación, si pensamos que dicho ente no maneja una partida presupuestaria ni para comprar margaritas cada 20 de abril; Palacio lo echó del ministerio de economía a los 91 días por pedido de socialcristianos y naranjas. Al despegar la campaña electoral la ID no lo quiso ni para candidato a vice, el MPD lo descartó de plano, Pachakutik no confiaba en sus opciones de triunfo, los socialistas prefirieron ir solos. Su acercamiento con el líder del PRE en Panamá fue un paso apresurado. Así que decidió probar suerte con su grupo, aunque sin mayores espectativas de triunfo; afortunadamente para él, muestra de que todos tenemos un día de suerte, la “izquierda caviar”, como denominan los peruanos a los grupos de izquierda que siempre estuvieron con la derecha por razones de sobrevivencia, que tiene buenos asesores de imagen -no en vano ayudaron a Bucaraá, a Mahuad...a llegar al poder- le apoyó con gente y dinero y zurciendo en sus discursos cuanto la población pedía y pide: un cambio de mentalidad en la forma de hacer política, pero también un cambio de actores, se lanzaron al ring político; pero resulta que hoy, esos mismos grupos políticos a los que la población rechazó en las urnas por su complicidad con la derecha, han secuestrado al gobernante en el campo político, y en lo económico, los grandes sectores de poder). Al finalizar el siglo pasado nos tuvieron entretenidos con la redacción de la anterior carta magna ¡y dos años después quebró el país! El balance comercial de este año será negativo, como entonces. Hoy suenan los mismos nombres: el carroñero Paco Velasco, Alexis Ponce, el mayor sindicalista que mantiene secuestradas las empresas eléctricas del país, el “Cachito” Vera es jefe de un organismo que combate la corrupción, y hay un ministro de educación vitalicio, y hay otro que vuelve cada cierto tiempo al ministerio de industrias y luego pasa al de construcción. Y hay un cantante sin voz que pasa de ministro a asesor y así hasta el infinito, y otras hermosas damitas con igual suerte. Pobres, no saben hacer otras cosa. Hay oscuros personajes del tiempo del "cinturita mágica" almorzando alegres en Carondelet, y los poneralfombras de Bucarán, y hay uno que aportó con mucho dinero a la campaña y se fue de embajador a España, y hay empresarios que engordan sus bolsillos y sus trasceros con la restricción de importaciones, y hay grandes cadenas de supermercados, y empresas de seguros, y hay los hermanos Patiño, apostadores empedernidos de todo candidato con opciones de triunfo y receptores de grandes beneficios a cambio. ¿Hay gente nueva? Sí, pero ellos no pueden hacer algo sin consultar primero al líder de la revolución, porque son simples peones de los clanes economicos que se reparten la riqueza de país.

Si queremos un Ecuador diferente, no será por ellos, sino por gente nueva que se atreve a tomar parte activa en el actual proceso historico; aquella que asume una posición critica y no se deja arrastrar por la emoción de la manada, sino por la razón. Y esto que escribo no tiene respaldo alguno frente un fiscal, y tal vez no pasa de ser un mero ejercicio literario durante mi retiro para sentirme vivo, aunque para ello dependo de mi pensión mensual que me entrega el estado.

Tuesday, December 23, 2008

ODIOSA DEUDA EXTERNA


Cuando el gobierno anuncia no pagar la deuda externa por considerarla ilegítima e inmoral, la cuestión primera es que uno se pregunta es ¿en qué se invirtieron aquellos créditos? La respuesta es simple: nos lo farreamos todos. El dinero es como una substancia que al ingresar en nuestro organismo, se reparte por todo el cuerpo; y aunque sea expulsado, siempre quedan residuos, huellas que indican que estuvo en nosotros. Los créditos que recibieron nuestros ex gobernantes se los inyectó de inmediato en el país. Pasó por nuestras manos, pagamos, compramos con ellos. Llegó en forma de salarios, de cuotas de arriendos, de limosnas que dimos en la calle para lavar un poco nuestras conciencias; pero se los usó también en los planes para los que estaban destinados: construcción de carreteras, proyectos hidroeléctricos, aeropuertos, escuelas…con tales sumas adquiridas, hace tiempo que debimos tener carreteras de primer orden, planteles educativos de gran nivel, suficiente energía para abastecer el consumo interno e inclusive para exportar a países vecinos. Pero no fue así.

Hasta que llegó a la presidencia el señor Correa, y en medio de su eterna campaña electoral anuncia que no va a pagar dicha deuda; luego corrige y dice que no todos los créditos son tramposos, sino ciertos tramos -que serán revisados. ¿Tiene él la suficiente calidad moral para él determinar qué trechos de la deuda son legales, luego de haber malgastado los ahorros del país durante sus dos años de administración sin planificación alguna? ¿Será su amigo el fiscal de la nación, el mismo que sin estudio previo de la materia, ya emitió su veredicto? ¿Sus camaradas en el gobierno que siempre usaron esta letanía durante sus campañas electorales para mantenerse activos en la oposición? (Correa usa siempre un buen serrucho para desbaratar las consignas de sus adversarios o allegados políticos, volviéndolas propias, hasta dejarles sin piso alguno donde puedan sostenerse y mantenerse con vida frente a él). ¿Qué deudas se negará? ¿Acaso las del difunto Febres Cordero? ¿O las que se negoció durante el periodo del coronel Gutiérrez, antiguo aliado y descubridor de cuantos hoy son gobierno, incluido el señor Correa? ¿De Gustavo Noboa, a quien el mismo presidente pidió su amnistía por considerarlo un perseguido político del ex dueño del país? ¿En qué estudios serios e imparciales basarán sus argumentos, acaso en los del señor Olmos, un don nadie en Argentina, pero una celebridad en tierras ecuatorianas, con un pasado judicial no muy claro? ¿Será el ministro anticorrupción Cachito Vera, acusado y destituido por sobre precio en la construcción de aulas escolares durante el régimen de Rodrigo Borja, el que presente las pruebas de tal infamia causada al país? El sastrecillo valiente echa espuma, insulta y amenaza desde su trinchera, en el sótano de una emisora que tanto daño ha causado al país, como los gobiernos que él combatió con el micrófono.

El 60% de la población, según cifras del periódico el Universo está de acuerdo con la decisión del gobierno. Se acabó la odiosa deuda; sin embargo, a la hora de la cena con mi madre, sorbiendo la sopa y luego el té de valeriana para evitar las pesadillas después de escuchar los noticieros (qué manera tan infame de atormentarnos las noches), primera vez que ella ha dicho algo sensato desde que el señor Correa llegó a Carondelet: mi papacito, que en paz descanse, decía hasta el cansancio que el secreto de los buenos negocios está en pagar deudas a tiempo.

Ante mis preguntas a la gente común de la calle sobre las predicciones económicas para el próximo año, muchos no tardan en responder con entusiasmo que será mucho mejor que el 2008. ¿Por qué cree en ello?, me atrevo a ir un poco más adelante. Y ellos responden: el dinero que no se va a pagar, servirá para el desarrollo del país. Que ingenuidad y manera de pensar que siendo tramposos vamos a avanzar a algún sitio. Ese dinero –si es que sobra algo- no se invertirá en nada productivo. Lo poco que ahorramos durante la época de bonanza petrolera lo está dilapidando -de manera infame- la gente de turno en el gobierno.

Si un deudor no paga es porque la miseria ha tocado sus puertas y se ha hospedado en casa. Pero aquí no fue por esta causa, se trata de una premeditada y perversa estrategia de cara a las futuras elecciones presidenciales; se anuncia con presunción al mundo el no pago ¡y dos días más tarde se recibe y paga al contado un nuevo avión presidencial! Y como en los años del escritor Henry Müller, el mismo que relata en sus novelas cuando Francia se hallaba en plena depresión económica previos a la segunda guerra mundial, pero que en realidad “Paris era una fiesta”, los bares estaban llenos de gente, los eventos organizados por el gobierno nunca escaseaban para divertir y mantener ocupada a la población a fin de que ésta no reclame sobre la situación deprimente de la nación: igual sucede por acá. Se declara a una provincia libre de analfabetismo y se organiza tremendo fiestón, con artistas internacionales (que no cobran poco por su trabajo en el escenario), con luces, sonidos especiales, pantallas gigantes, gases, con técnicos internacionales, con bebidas gratis, miles de camisetas (con propaganda electoral, por supuesto) que se reparten a los asistentes; con pancartas inmensas cubriendo las antiguas casas. Hablo de Quito, del evento en la plaza de San Francisco que tuvo lugar el sábado 13 de diciembre, en la noche. Con publicidad en los medios, pagada con nuestros dineros, nos hacen creer que el analfabetismo se acabó de raíz en la provincia de Pichincha. Que infamia más grande. El analfabetismo no se ha acabado con una farra pagada por el gobierno. ¡Qué fastidio el bombardeo de tanta publicidad gubernamental en los medios! ¡Cuánto dinero se gasta en los traslados del presidente y su comitiva (70 empresarios fueron invitados a Irán) durante sus viajes al exterior! Ciudad Alfaro luce hoy abandonada, los compañeros del congresillo gastan y perciben salarios más altos que el anterior congreso, cesado por corrupto; los alcaldes del país recibieron suficientes recursos para armar nacimientos ostentosos en sus respectivos cantones, las fuerzas armadas recibieron 648 millones de dólares en armamento, sin contar el 33% de aumento en salarios durante los dos años del actual régimen; las denuncias de corrupción en los ministerios se multiplican, los agasajos navideños a los niños pobres igual, los autos nuevos para las diferentes dependencias del gobierno...

Nadie está en contra de que se forme una comisión independiente y de alto nivel para que investigue a fondo este asunto de la deuda, a fin de que obtener informes completos, y no parciales, con documentos, fechas, ¡queremos nombres, queremos culpables en la cárcel! Y no ciertos tramos apenas, aquellos de los supuestos enemigos de actual régimen, mientras otros se oculta; aunque sin dejar de negociar nuestra deuda con los acreedores, por cuanto éstos no nos obligaron a recibir tales dineros para cubrir la brecha fiscal de aquellos años: fueron gobiernos elegidos por nosotros los que aceptaron esas condiciones de pago (calificadas por el actual presidente como injustas). La casa grande llamada Ecuador se nos cae en pedazos, producto de la crisis internacional, más la miopía de nuestro gobernante. Y cuando éste anuncia que vienen tiempos de turbulencia, no significa que el circo se acabó, o por lo menos no es ese su objetivo hasta que concluya la campaña electoral de cara a su primera reelección. ¿Quiénes son los culpables de la actual debacle económica del país? Como dijo el serrucho Blasco Peñaherrera durante el gobierno de Febres Cordero: por sus obras los conoceréis. Viva el nuevo dueño del país.

Thursday, September 25, 2008

Losinventores del agua tibia


¿Qué número de constitución es ésta? Ya vamos para la veinte. De acuerdo a la gente del actual gobierno el ayer apesta y es digno de echar a la basura, porque el mundo empieza recién con ellos, aunque éstos se hayan alimentado con la escoria delpasado. En cada encuentro no se cansan de repetirnos que son los únicos, los primeros, los que nunca nunca, y sin embargo ignoran, o se hacen los que ignoran que ellos ya fueron gobierno, aunque desde una supuesta oposición, ubicada en la minoría política, la misma que siempre obtuvo su tajada en la reparticióndel pastel; hasta que un día aprendieron que unidos pueden ser fuertes y hoy están allí, son mayoría e intentan convencernos de que son los salvadores de la nación. ¿Los salvadores de qué? ¿No fue Alfredo Castillo binomio presidencialde Avarito Noboa? Gustavo Larrea fue subsecretario de Bucarán. ¿Cachito Vera, como ministro de educación durante el gobierno de Borja, no fue destituido luego de ser acusado de sobreprecio en la construcción de aulas escolares? ¡Hoy es el súper ministro anticorrupción! El mundo gira al revés. ¿No fue TrajanoAndrade el contratista de tal obra? Virgilio Hernández fue ministro deGutiérrez. ¿No trabajaron activamente Rafael Correa, Alberto Acosta, el sastre del rey Paquillo Velasco, los auto denominados grupos sociales, los miembros de derechos humanos (que hoy sehacen de la vista gorda ante los abusos de su jefe en Carondelet), para sacarde la cárcel al coronel? ¿No lucharon ellos por la amnistía del mismo e impulsaron con entusiasmo su candidatura, caminando codo a codo el país durante el tiempo de campaña, celebrando luego a rabiar en la avenida de los Shirys el triunfo de aquél?

Yolo recuerdo muy bien, yo aspiro payko en las mañanas, hoy más que nunca para no perder la memoria, cuando me restriegan en la cara, y me desvelan hasta elaburrimiento con tanta propaganda oficial. ¡Les conozco bien! Están frescas en mi mente esas interminables reuniones confabulando en la universidad SanFrancisco, en el hospital del cardiólogo, en casa del locutín Velasco, para quitarle el sillón a Gutiérrez, el mismo que les sacó de las sombras con sus errores durante su mandato y les abrió el camino al poder. ¡Cómo pelearon por las vocalías del TSE, del TC, del IESS… ydemás instituciones del estado! ¿No fue Rafael Correa asesor económico dePalacio, no fue él su ministro de economía, no fue él profesor en la San Francisco? ¡Una universidad justo de pelucones! ¿No declaró él mismo a la revista vistazo demarzo del 2006 que ganaba 35.000 dólares al año como profesor universitario? El pez muere por su boca. Veamos sus declaraciones del impuesto a la renta. Empecemos con el ejemplo.

Hay tanto hilo que cortar a fin de no perder la memoria. Nunca ellos tendrán la humildad y sabiduría para aceptar sus errores, para decir: somos también culpables de esta miseria, de este caos que avergüenza a nuestros hijos, a los tres millones y medio de exiliados en el extranjero, ante el mundo. No lo harán, porque esos dos elementos sólo están en los corazones de los grandes transformadores, de los guías espirituales, no en los estómagos y bolsillos deun grupo de fundamentalistas que sueñan con un país pobre y sumiso, justo a lamedida de sus sueños, donde ellos puedan ser reyes, príncipes y no ciudadanos libres e iguales ante la ley. Si la prefecta de Sucumbíos está desde hace nueve meses en una prisión de alta seguridad, acusada de actuar contra la seguridadinterna del país, por qué no se obró igual con las tres muchachas detenidas tras el ataque del ejército colombiano al campamento de las FARC en marzo pasado?Hoy son exiliadas políticas en Nicaragua, gracias a que los grupos de derechos humanos, el fiscal de la nación y el gobierno les abrieron el camino para dejarles en libertad. En cambio, dos campesinos fueron a la cárcel acusados de faltar a la majestad del poder, por el haber dicho a Correa: “oye, no seas vago, bájate de allí y camina con nosotros”. La caravana presidencial que asusta, que da miedo con sus sirenas, sus maniobras, sus autos de lujo (dineros nuestros) se detuvo para detenerlos. El presidente de los pobres dio la orden, no meditó en que ellos, al ser arrojados del camino a los matorrales por la caravana presidencial, se espantaron y de allí sus palabras. “Ven, camina con nosotros”, aterriza, man, aterriza, siente otra vez lo que es ir a pie. Una semana estuvieron enjaulados. Y nadie dijo algo, por miedo, complicidad, o ambas cosas.

La ex colaboradora del régimen, Mónica Chuji, dijo en estos días: “me voy, porque estegobierno es de derecha, mientras yo soy de izquierda radical”. El MPD, el partido socialista, que hoy apoyan a Correa, son de aquella tendencia. Y más allá de que la ex ministra de comunicación abandone el barco antes de que éste se hunda, quienes alguna vez fuimos militantes de izquierda (y de cualquier tienda política) sabemos la verdad de la relación de los miembros de este gobierno con las FARC. Pero nunca se investigará ello, porque entonces rodarían muchas cabezas, desde el ejército, la policía, los políticos (que recibieron dineros ilícitos para sus campañas electorales desde muchas fuentes). Aquí en Baños conozcoa indígenas saraguros, otavalos y gente común enrolados con la guerrilla a cambio de un salario, de empleo que nuestros gobiernos no son capaces de garantizar. No estoy en contra de mi país, no faltaba más. Quiero un país digno, como alguno de los lugares donde yo he vivido y he amado. Respeto tendencias y opiniones ajenas, mas resulta que ahora estoy obligado a callar, porque en nuestro medio es imposible pensar diferente, so pena de ser considerado enemigo, de ir a la cárcel bajo cualquier excusa banal, menos por cuestionar al actual régimen. Hay muchos casos de represión en nuestros días, y son pocos los que se atreven a ir contra corriente, mientras los más débiles prefieren callar o hacer reportajes de la farándula en nuestras tierras tropicales.

El secreto de ciertos gobiernos para mantener su popularidad es buscar enemigos siempre y soltarlos en la arena, como en la antigua Roma, para que la plebe se mantenga ocupada, mientras el César se reparte las riquezas del imperio. Así, nadie pedirá cuenta alguna y cualquier gasto es insuficiente para mantenerse en el sillón presidencial. Viva los inventores del agua tibia. Los gobiernos del mundo dicen: no negociamos con terroristas, pero tienen organizaciones alternas para colaborar con tales grupos. Inestabilidad políticay social significa hegemonía de un sistema. ¿Hubo ingenuidad en las FARC al permitir el rescate de Ingrid Betancourt? De ningún modo. Hubo cambio de estrategia. ¿A cambio de qué ofertas aceptaron entregar a los prisioneros?Nunca lo sabremos si no leemos el nuevo mapa político de ambas partes: el gobierno de Colombia necesita a las FARC para mantener su popularidad, y la guerrilla necesita sus negocios; pero bajo esta ley de la política no se puede aceptar el secuestro, el sicariato, las oscuras redes y negocios del narcotráfico como estandarte de una ideología, y lo peor de ello es que grupos extremistas (hoyen el poder: Mónica Chuji, Betty Tola, el MPD…), acepten y defiendan tales acciones de violencia como un paso necesario para la revolución. ¿De qué revolución hablan?

Hace muchos años dejé de militar en uno de los partidos que hoy en gobierno. Yo recuerdo bien nuestros años de universidad, el camino a seguir hasta la toma del poder, y cuya lucha está relacionada más con resentimientos, egoísmos personales, que con ideología alguna. Buscábamos ubicarnos en algún lado, no importa dónde, cómo o su precio, pero siempre bajo la sombra del poder, pues es estado es demasiado grande, generoso, ciego y obeso para darse cuenta de lo que tiene, aporta o entrega. Basta con presionar un poco, apoyar al gobierno de turno, corrompernos con él y al diablo nuestras convicciones ideológicas. ¿No este el caso de los partidos que hoy están en palacio? ¿No estuvieron el MPD, el Socialismo,Pachakutik, la CONAIE apoyando activamente a los partidos tradicionales durante el nuevo mileño? Aún recuerdo en los años 80 y 90 esas uniones contra natura entre MPD ysocialcristianos para obtener una alcaldía. O el Socialismo con Frente RadicalAlfarista unidos por ganar una prefectura. Yo recuerdo bien a Rafael Correa pedir a todas las tiendas políticas que le auspicien para lanzarse de candidato a la presidencia, luego de sacar pinta en el ministerio de economía. No olvidemos que MPD no lo quiso, tampoco León Roldós, o la Izquierda democrática, la CONAIE prefirió ir concandidato propio; así que él se lanzó sin compañía al ruedo, y ese es quizás su gran mérito: nadie vio en él alguna posibilidad de triunfo y hoy que está en el sillón, él pone sus condiciones ante cualquier alianza. Allí está el líder que ellos necesitaban para caminar juntos y de su mano alimentarse y volverse fuertes, hoy más que nunca. ¡Al fin lo consiguieron! Están en Carondelet gracias alcarisma de Rafael Correa. No, él no debe nada a estos grupos. Él luchó para cumplir sus sueños y sabe que nada le vino gratis. Cuando trabajó con entusiasmo por la candidatura de Gutiérrez él recibió una oficina apenas en elpatio trasero, como asesor económico de un oscuro vicepresidente llamadoAlfredo Palacio, y de ello sacó una gran lección: si quieres las cosas grandes, debes tener grandes proyectos. Fundó su propio partido político, pidió ayuda asus antiguos aliados pero ninguno prestó atención a sus propuestas; hasta que un día su olfato de cazador le dijo: ¡golpea ahora! El escenario político era propicio. El desprestigio al que llegaron los partidos tradicionales fue tan grande que allí no hubo espacio para nadie más que no fuera él.

Cuandono hay enemigos al frente, se los inventa adentro. Y esta receta la aplicóCorrea desde su primer día en el gobierno. Divide e impera. En pueblos no acostumbrados a pensar, a razonar, fruto tal vez de siglos de ignorancia y deser ignorados los lleva a creer que su voto en las urnas vale un foco ahorradorde energía, una funda con alimentos, un bono de la pobreza, subsidios a la harina, un cuaderno para los niños de escuela y promesas, un contenedor lleno de promesas, sobre todo; en tanto tras bastidores se reparte la verdadera riqueza del país con quienes apoyaron activamente (léase con dinero) su ascenso al trono: la construcción de mega proyectos de electricidad, la exploración y venta del petróleo (la gallina de los huevos de oro), las empresas de comunicación, la reconstrucción de carreteras, el manejos de subsidios, y más negocios del estado, sin rendir cuentas a nadie del uso de nuestros dineros. Aquí no hay licitaciones públicas para saber qué empresa ofrece la oferta másconveniente a los intereses de la nación, no hay contralor, no hay fiscalía, no hay intendentes, comisarios, ciudadanos que pidan, que exijan firmes cuentas claras. Al emperador le basta gritar, insultar, o simplemente destituir aquienes no encajan en sus ideales de patria grande, soberana y poner a otro más dócil, menos cuestionador y por consiguiente práctico con sus proyectos de cambio (de dueño).

Silos informes de la ONU indican que en Ecuador el 70% de su población está bajo los límites de la pobreza, un gobernante que entregue limosnas, subsidios ypequeños obsequios a este sector (los conquistadores españoles daban espejos ylentejuelas a los aborígenes del nuevo continente y recibían a cambio oro, plata, inclusive esclavos) ganará en las urnas cualquier elección o referéndum que éste plantee; pero no ello significa que el país vaya por la senda del bienestar común. Todos luchamos por avanzar un paso adelante, por cambiar –para bien- nuestra situación actual, y ello requiere de sacrificios. Muchos dirán: ¿más todavía? Ellos ya han sufrido suficiente. Yo respondo: mientras no aprendamos de nuestros errores, seguiremos tropezando con la misma piedra en el camino. Y es que en estas tierras tropicales a nuestros gobernantes, de cualquier tendencia ideológica, no les interesa un pueblo educado, un pueblo feliz, porque la educación, que es sinónimo de libros, de ansias de conocer y, por tanto, de superación espiritual, conduce a la felicidad, y ésta es una actitud de vida, libre y espontánea, en cada movimiento de nuestros cuerpos. Ser feliz implica responsabilidad con el presente al que hemos llegado nosotros, con el futuro de nuestros hijos (aunqueyo no tengo la fortuna de ser padre) ¡y ello no puede valer un bono de pobreza!Estos gobiernos necesitan un país de mendigos, de vendedores ambulantes, ciudades violentas, carreteras descuidadas, barrios sin agua o sin canalización, la mitad de la juventud trabajando en el extranjero, para mantenerse en el poder. De estos males, ellos siempre echarán la culpa a otros; gritan, insultan hasta sofocarse, en vez de callar y obrar con los ejemplos de los guías espirituales de la humanidad.

La miseria de un pueblo es el reflejo de la miseria interior de sus gobernantes.Es perverso tomar el hambre como plataforma electoral. Es infame aprovechar la ignorancia (o ingenuidad) de su gente para alimentar el egoísmo, para saldar ciertos resentimientos interiores a cambio de destruir una nación. Hoy más que nunca necesitamos luz. Debemos hacer un alto en el camino y darnos cuenta que aéste gobierno le hace bien tener dividida y peleando a su gente, mientras éste se vuelve más fuerte. Nos ha puesto el ring, la arena, como en la antigua Roma y nosotros estamos allí. ¿Cuánto vale para él las lágrimas de un niño vendiendo dulces junto a un semáforo? Aquí no hay espacio para sentimientos. Vale un voto. Igual una anciana a la entrada de la iglesia, o el ejército de desocupados que vagan por las calles buscando trabajo. ¿Es esto lo que merecemos: un país hundido en la desesperación por ver al final del túnel una pequeña luz? Estamos acostumbrados a lo que siempre tuvimos: una farsa llamada democracia; hasta que vino él y con sus ideas de revolución, de cambio nos metió en su bolsillo, empezando por los grupos radicales que siempre estuvierony están con el gobierno de turno. Para ellos, apoyar a Correa fue un golpe degracia en sus proyectos de supervivencia como pequeños grupos dentro del tablero electoral. No les conviene ningún cambio, porque ellos serían losprimeros parásitos en ser echados de ese gran barril, esa cloaca donde abundan toda clase de parásitos, de bichos que se alimentan del trabajo ajeno, de la riquezadel país. Y llega el momento en que son tantos, que el cuerpo no resiste más.El estado es igual a un niño pobre del tercer mundo: pequeño, desnutrido, co nuna barriga inmensa llena de parásitos que lo llevarán a la tumba, antes que desaparecer. Ellos saben que deben estar unidos hoy que tienen el sartén por el mango y pueden freír la carne a su gusto. Al fin les tocó su turno. Nunca llegarán a ser partidos grandes y fuertes, por ello deben estar unidos. Saben que su proyectode país no es real, como la criatura del Frankstein: una unión de partes malolientes de muchos cuerpos, y por ello tratan de ponerle candados a fin de blindarlo ante cualquier intento de modificación, para los próximos diez o veinte años, donde ellos, crecerán y engordarán, igual que muchos parásitos enel organismo, sufrirán varias transformaciones, tal los estados de descomposición del cadáver y luego, al no hallar más que huesos en la caja, se comerán entre sí. Ellos no necesitan luz para vivir, no conocen la luz; viven ycrecen en el mundo de las tinieblas (léase tras el poder), se alimentan con heces y al fin desaparecen. Ah, ¡y qué desagradable es abrir una fosa! Allíasoman los verdugos del cuerpo, reunidos en una esquina, mientras un montón de huesos son testigos de lo que alguna vez fue un cuerpo.

Enel estado, en cambio, hay muchos que son más inteligentes que los gusanos delos muertos: cambian de piel y abandonan a tiempo su presa para aliarse con el siguiente en el gobierno, a quien no combatirán mientras esté dispuesto a compartirles las delicias del poder, aunque sea migajas. Son terribles, comoesas hienas insaciables que caminan largas distancias y atacan en la noche; siempre hambrientos, devoran cuanto hallan a su paso. Y si no pueden cazar, arrebatan la presa a otros animales, o simplemente se alimentan de carroña, que en la jungla hay de sobra.

Todos tenemos rabo de paja. O como dijo un ministro de justicia en época de AlfredoPalacio: todos tenemos un muerto escondido en el armario. Pero ya es hora de enterrar esos cuerpos malolientes, de pensar qué estamos haciendo con nuestro país. Qué hemos sembrado para nuestros hijos, qué ejemplos reciben hoy y cómovamos a reaccionar cuando ellos actúen igual que nosotros. Si el doble discurso, el saqueo descarado y prepotente de las arcas públicas, el insulto,el odio, la torpe división entre buenos y malos es el pan de cada día, no dudemos entonces, no cerremos los ojos ante la clase sociedad que estamos forjando. Estiempo de detenernos si no queremos que un día nuestros hijos nos echen en cara cuanto nosotros les heredemos. Aunque estoy viejo y lleve una vida apacible encompañía de mi madre ciega y mi perro, cuando salgo al pueblo y observo aquello que yo también ayudé a destruir, siento vergüenza. Soy cómplice del caos ydesconcierto que reina ahora en el país. No me atrevo a mirar a los niños y cuando mis ex alumnos me visitan y me piden que les hable del pasado, mas nunca, nunca del futuro, porque este es un tiempo que para ellos dejó deexistir, me das ganas de vomitar. Ellos sólo esperan lo peor, no conocen otra realidad que ésta y no tienen por consiguiente una noción de qué o cómo puede ser mejor.

Ellos dicen: “¡Cuándo cambiará esta mierda de país! ¡Por qué nuestros gobiernos se aferran al poder y luchan como gatos panza arriba por estar siempre allí! No estamos en contra de Correa, si no de su obsesiva manía de querernos llevar al precipicio, de su ceguera, su prepotencia”.

El tipo es infatigable, añado yo. Es fuerte, vigoroso, un semental. Posee tanta energía, mas no ha aprendido a canalizarla hacia los grandes proyectos delpaís. Es como un boxeador con una fuerza demoledora en sus puños (en este caso,en su boca), pero torpe y pesado para moverse en el ring. Y en la vida lafuerza o el tamaño no es suficiente para vencer los desafíos. Cuando los asuntos personales se vuelven política de estado (y los libros están llenos deejemplos) llega la destrucción del país. El tiempo dirá la última palabra, remato yo.

-Eso vale para ti, que estás viejo, no para nosotros-. Me regañan de inmediato.

-Hay un refrán en los pueblos sajones-, anuncio yo para concluir: -El que no quiereoír, debe sentir.

-Vaya pues el referéndum y la revolución ciudadana con los inventores del agua tibia-. Gritamos en coro.


Tuesday, December 11, 2007

DESDE CHINA, CON AMOR



Cuando el coronel Gutiérrez durante su mandato anunció que compraría un avión presidencial, los grupos que hoy están en el poder lanzaron sus gritos al cielo. ¡Como es posible, opinaban en los medios, que en tiempos de vacas flacas, se piense en ostentaciones! Igual ocurrió al intento de comprar una casa en las afueras de Quito para convertirla en sitio de trabajo del presidente, fuera del ruido, la imposibilidad de llegar pronto a palacio por lo congestionada de las calles estrechas del Quito colonial. Hoy, sin embargo, esos mismos grupos callan cuando el actual presidente anuncia con toda seriedad “que se invertirán algunas decenas de millones” para comprar un avión presidencial y dos helicópteros más para sus diarios traslados en el país. Se construye una ciudadela para los asambleístas, habiendo tantos edificios en manos de la AGD, y nadie dice algo.

Él anuncia también que nunca más pisará suelo norteamericano por cuanto las autoridades de migración de aquel país lo sometieron a un chequeo de rutina antes de abordar el avión que lo llevó a China. No es el primer dignatario que debió ser sometido a filtros de seguridad; pues, al contrario de la actitud de nuestro gobernante, quienes igual tuvieron que vivir estas circunstancias, se mostraron solícitos a colaborar con los guardias de seguridad, los mismos que al fin de cuentas, son trabajadores que cumplen su trabajo. Lula da Silva estuvo en similar situación en el 2003, cuando arribó a Nueva York, para la conferencia anual de las naciones unidas. Helmut Kohl, el ex presidente Felipe González...

Siempre ha habido errores de coordinación e información de parte del personal encargado de los viajes de un dignatario, sin que ello haya pasado a ser motivo de resentimientos en ellos. Los aeropuertos norteamericanos son el punto de enlace con sus similares del resto del mundo, y más si se trata de delegaciones que no poseen o no usan sus aviones estatales para viajar de modo directo a sus puntos de destino.



UN JEQUE EN LOS ANDES


A veces, los mismos gobiernos, para dar ejemplo de austeridad a sus ciudadanos optan por viajar en líneas aéreas comerciales, pues hacer lo contrario significa un gasto excesivo para el fisco. El gobierno Suizo, un caso concreto, viaja en Suissair para sus desplazamientos al exterior, acompañado de un reducido grupo de seguridad. Igual sucede con otros regimenes de Europa o las monarquías: cuantas veces hemos visto al rey de España ir a diferentes países con Iberia; al contrario de sus similares de países arábigos, quienes, haciendo ostentación de riqueza y poderío que les brinda sus negocios con el petróleo, viajan en sus jets privados, donde incluyen cuerpos de seguridad, ministros, las concubinas con sus respetivos hijos, preceptores y personal de servicio.

Y he aquí, que nuestro rey anuncia la compra de un avión presidencial, ¡resentido porque en Miami fue sometido a un control de seguridad! Que diremos los demás mortales, quienes en un viaje de Baños a Guayaquil somos sometidos a varios controles de seguridad por parte de la policía y el ejército.


POSTALES DESDE CHINA


Cada persona lucha por lo que cree que está bien. El señor Correa hace lo suyo: fue a China a ofertar petróleo; pero lo que menos tenemos es petróleo. Con apenas el 0.5 por ciento de la producción mundial, sumado entre los alineados con la OPEP y los independientes, la producción ecuatoriana no tiene significado alguno en el contexto mundial. Son 172 mil barriles apenas que se extrae cada día, con tendencia a la baja, de los cuales ¡el 35% lo usamos para su consumo interno! El resto va a EE.UU.: el 60% del balance, y lo demás a países como Chile, Argentina, y en cantidades insignificantes también a Centroamérica; con estas cifras, es irrisorio ir a China a vender Petróleo, cuando hay naciones cercanas, y por consiguiente, con costos más convenientes, como Indonesia o los árabes, que son sus principales proveedores y con quienes tiene contratos de compra por diez años.

¿A qué fue entonces a Pekín? El presidente Correa sabe bien que la extracción de crudo aquí ha disminuido de modo considerable. Petróleo significa ingreso de divisas a corto plazo, sin necesidad de invertir en proyectos de la alicaída producción interna, que es la que genera bienestar en la población a largo plazo, como la industria, la agricultura, las artesanías. Si el ritmo de venta del oro negro se mantiene como hasta hoy, pronto no habrá recursos para mantener y cumplir sus ambiciosas ofertas de campaña, como el aumento del bono de pobreza, regalar uniformes y textos escolares con su nombre y los símbolos de su partido, regalar la alimentación escolar, (que es muy importante para la población con menos recursos, siempre y cuando no se use ello para sus intereses partidistas), estar al día en los pagos a las ramas militares y de seguridad; igual el numeroso gremio de la educación, incluido los 12.mil nuevos profesores; las instituciones estatales, el IESS, los ministerios, (que en su mandato son muchos), los asambleístas, los cuerpos de apoyo reclutados por el gobierno; en suma, la clase media para arriba con demasiados privilegios y para quienes siempre estará bien –con cualquier gobierno- mientras reciban su cheque cada fin de mes, frente a aquellas (o) que no dependen de institución alguna, sino de su trabajo.


SIN QUESO NI JAMÓN


Estamos en crisis de producción, de ello no hay duda. Hasta octubre del 2007 hay un balance de US$ 650 millones favorable al Ecuador entre las importaciones frente a las exportaciones, de acuerdo a los últimos informes del gobierno. Tales cifras serán vendidas por éste como una señal de que la economía va por buen camino. En cierto punto, tiene razón: qué familia o país no quiere vender más y comprar menos: pero las autoridades no avisan que nuestras exportaciones han disminuido el 15% en relación con los valores del 2002, al 2005. En cuanto a las importaciones, ello se debe a que el consumo del mercado interno ha caído también de modo considerable.

Si no hay dinero en el bolsillo, ¿qué se compra? Las familias –en tales épocas- tienden a ahorrar, las que pueden; mientras las demás anulan de sus rubros y de manera paulatina algunos gastos. Si antes se tenía en la mesa pan, frutas, jamón, mermelada y huevos para el desayuno, se descarta uno a uno estos productos, hasta quedar el pan y el jugo, si hay suerte. Ello, por cierto, no se mira desde afuera. Nadie sabe las intimidades de una familia, pero esta situación afecta considerablemente a la larga cadena de producción interna y al final en la economía nacional. El desarrollo de las exportaciones e importaciones –desde este punto de vista- es el barómetro que indica cuán saludable es el estado de la economía.

Todos quieren vender, pocos compran; entonces, ¿para qué invertir más? Los movimientos en falso desde Carondelet, junto al show de la mayoría asambleísta han causado serios estragos en el desempeño económico del país. Las empresas –grandes o pequeñas- han comenzado a despedir personal, conservando el mínimo indispensable, hasta ver qué ocurre con las decisiones desde ciudad Alfaro y su colegislador (el gran jefe cara pálida) el presidente Correa. Pequeños talleres de confección, tiendas de artesanías has dejado de producir. Muchos almacenes entregan sus locales porque no pueden seguir trabajando sólo para pagar arriendos, si tienen suerte.

Estos fenómenos no se puede percibir desde la comodidad del sillón presidencial o desde una sala se sesiones, cuyos miembros reciben salarios igual a los ex diputados. (El carroñero Paco Velasco argüía en su emisora, el 26 de noviembre: ¡lo merecen! (le faltó decir: hijueputa), porque ellos tienen que dejar sus casas e ir a buscar dónde alojarse en Manabí. Hay muchos compañeros que están quebrados, que gastaron sus ahorros en las diferentes reuniones previas a la asamblea: EL GOBIERNO NO HA DADO UN REAL PARA LA MOVILIZACIÓN DE LOS NUEVOS ASAMBLEÍSTAS. A Loja fuimos con nuestra plata, y es justo que recibamos esos honorarios. ¿Les creeré? Trajano Andrade, el gran empresario, ¿dejará sus negocios y avionetas privadas para movilizarse en bus largas distancias, comiendo caldo de hueso con fideos y arroz con lentejuelas? Rolando Pachana, las bellezas que adornan la asamblea, Avarito Noboa, Gilmar Gutiérrez, Martita Roldós, Alberto Acosta, el corchito Cordero, el mismo Velasco son tan pobres que merecen ganar US$ 3.200, más viáticos, gastos de representación, de vivienda… alcanzando la fría suma de 4.150, mientras el 75% de la población activa del país que no tiene dependencia alguna con el estado recibe un salario mensual inferior a los doscientos dólares; muchos no llegan a 100 (los he visto aquí en el Puyo) mientras los demás no tienen trabajo. ¡Viva la revolución ciudadana!

Los bancos registran una considerable disminución de movimiento de capitales. La inseguridad provoca un alza de las tasas de intereses, y al mismo tiempo, se reduce los montos de préstamos, igual el tiempo de pago, afectando con ello a quienes dependen exclusivamente de créditos para la compra de materias primas (que son mayoría). El alza de aranceles para las importaciones sólo provoca especulación y contrabando; por lo que, la competencia desleal (o legal) destruye la producción interna con precios bajos y cantidad: si no hay incentivos para los pocos productores del país, traducido en capitales frescos con tasas de interés y tiempo de pago razonables, siempre será más barato importar que producir aquí, ya que la incertidumbre política es el peor enemigo del mercado.

Sin embargo, esta depresión económica, no afecta en modo alguno –hasta hoy- a esa clase llena de privilegios, autodenominada progresista, de izquierda o de derecha, que lucha y luchará de cualquier modo y posición por mantener su estatus –a costa de los demás grupos sociales. Un amigo me amonestó: ¿Crisis? ¿Para quién? ¡Vivimos una revolución socia! No entendí lo qué quiso decir con ello; más, de cualquier modo, este oscuro profesor de literatura en la universidad de Ambato, recibirá su cheque al fin de mes. Por tales individuos, el señor Correa se afana en rebuscárselas de donde sea para conseguir tales ingresos económicos, a fin de tenerlos de su lado, porque lo contrario significa su caída, igual que los gobiernos anteriores.


NEGOCIOS CHINOS
Se entiende, por tanto, su viaje a Pekín; aunque, tengo entendido que no fue allá a hablar de negocios con el primer ministro chino; quien por cierto, tiene demasiados asuntos internos que resolver: con una población 112 veces más grande que Ecuador, difícilmente podremos imaginar los temas pendientes por discutir cada jornada. Los asuntos comerciales se habla directamente con las transnacionales; Anden Petroleoun, por mencionar un nombre, tiene su Matriz en Shangai, una oficina de negocios en New York y su representación en Quito. Bastaba ir el señor Correa a las oficinas de aquí, o decirles que le visiten en palacio, ya que tales empresas, constituidas con capitales de distinto origen, aparte de pagar los impuestos de ley, no dependen de gobierno alguno, (salvo las que están constituidas con dineros nacionales), porque éstas son como mini estados que manejan presupuestos más grandes que el de muchas naciones juntas. Es como si una empresa china quisiera comprar banano: no hará un viaje a Ecuador para hablar con Rafael Correa, sino que se entrevistará con Álvaro Noboa. Si quiere petróleo negociará con las transnacionales operando en suelo ecuatoriano, o con el mismo señor Correa, en el caso de Petroecuador; sólo que Anden Petroleoun es una empresa de origen chino, con capitales foráneos, que opera en 32 países de diferentes continentes.

El encuentro de dos mandatarios, en este caso, es un show apenas; aunque se puede aprovechar para pedir créditos de gobierno a gobierno con el objetivo de financiar la construcción de grandes proyectos; en cuyo caso, serán las propias transnacionales sus ejecutoras. Las inversiones directas, en cambio, dependen del interés que muestren los dueños de capitales, de acuerdo a su especialidad, frente a las condiciones y tipo ofertas que brinden los países necesitados de recursos para inyectarlos en el aparato productivo. La firma de tales convenios, visto así, es como un acta de cumplimiento entre el gobierno ecuatoriano y las empresas –de cualquier nacionalidad- que será respetado por ambas partes.

No son grandes negocios los que Ecuador puede ofrecer a China: el capital fluye generoso a aquellos sitios donde le brinden seguridad y altos rendimientos; en cuanto al reparto de ganancias que genere la inversión depende por cierto de la capacidad de negociación entre las partes; pero, sobre todo, de la responsabilidad y transparencia (frente a la población) con que actúe el gobierno. Da lo mismo Pakistán, Bolivia o Nigeria: hay tantos países que requieren y piden inversión extranjera, pero ésta irá donde le ofrezcan reglas claras de juego y buenos dividendos; aunque, por lo general, terminan imponiendo sus condiciones y márgenes de ganancia. De ello no hay duda. Los acalorados discursos de tarima para conseguir votos o adhesiones es demagogia pura, que se aprende en un curso rápido de oratoria denominado: cómo engañar a las masas.

No fue el señor Correa a vender bananas. Filipinas provee a China suficiente de ellas. Además, si tomamos en cuenta el punto de vista estratégico comercial, el arribo de productos agrícolas es más rápido desde Manila que desde Ecuador: para enviar bananas o mangos por barco desde allí se necesita un día; desde ecuador, en cambio, dos semanas. He ahí la relación de costos y tiempo. Si es flores, el país de Confucio está exportando actualmente toneladas de ellas a Japón, Corea, Rusia, y se espera en dos años invadir tierras europeas. Vietnam, Tailandia, Camboya le ofrecen productos de mar. Grecia, Perú: le entregan plata. Chile cobre. Ecuador no es el único país que cultiva bananas, flores o mangos. Hay decenas de naciones que ofertan esto y mucho más. ¿Qué les vendemos, entonces? Quizás las aletas de tiburón, que en otros lugares es prohibido pescar –incluido la pesca incidental, y cuya sopa es una delicia, junto a otras aplicaciones en la medicina oriental, o sus efectos afrodisíacos.


DESDE CHINA CON AMOR


Decir que desde Shangai o Pekín habrá una conexión aérea directa con Quito, es más que un disparate. China airlines tiene vuelos directos desde Pekín, Shangai y Hong kong a cuatro ciudades de América del norte: New York, Los Ángeles, San Francisco y Toronto. De allí al resto de destinos trabaja a través de conexiones con empresas locales. No hay vuelos directos a Brasil o Argentina. Recién el próximo año se inaugura dos viajes por semana a ciudad de México. Lan Chile llega a Shangai pero con dos escalas.

Desde el punto de vista comercial, una ruta a Quito desde cualquier lugar de Asia es improductiva, cara, larga y tediosa. Ecuador jamás será una puerta de ingreso para vuelos directos entre ecuador y China, primero porque hay sitios más rentables: como Río de Janeiro, Buenos Aires, Caracas, con mayor demanda de pasajeros y mejores estructuras aeroportuarias, frente al nuevo que se está construyendo en Quito; el mismo que es igual al de una ciudad pequeña en EE.UU. o Europa. Hay aeropuertos que son veinte o más veces el tamaño que el de aquí, con innumerables pistas de aterrizaje, salas de partida, bodegas para las mercaderías que salen y las que arriban, hoteles (sin tener que cruzar migración).

En algunos años, las fotos del ex presidente Correa con la muralla china de fondo, o con los edificios futuristas de Shangai, las podrá enseñar a sus nietos un día. “Cuando yo fui presidente”, dirá con orgullo, cuidando de no dejar caer su dentadura postiza, o su peluca, “me fui a China”. Alguien debería controlar los viajes de nuestras autoridades. ¿Cuál es el criterio que se maneja para ir otros estados? ¿A quién rinde cuentas el presidente de la nación o los miembros de su gobierno de tales desplazamientos? ¿A quién informa de lo alcanzado allí? ¿Cuántas personas le acompañaron y quién financió sus gastos, dónde están las facturas completas del viaje? No sólo hay que hablar de cambios, hay que actuar con ejemplos a fin de la población en pequeños detalles compruebe la integridad de sus gobernantes. Es fácil decir a la prensa: me fui a estrechar lazos comerciales. Firmé innumerables acuerdos de cooperación. ¿Qué acuerdos? ¿En qué se traducirá en corto plazo y mediano plazo tales convenios?

Aceptemos que el viaje del señor Correa fue indispensable. El mundo actual es dinámico y de negociaciones bilaterales directas; entonces, si nuestro presidente negoció los campos petroleros de la región amazónica, ¿bajo qué condiciones lo hizo? Soy ecuatoriano y tengo derecho a saber quiénes administrarán nuestros recursos y cómo; pues es muy conocido que las empresas chinas e indonesias dedicadas a la actividad petrolera y demás ramas de la minería, son verdaderas depredadoras del medio ambiente. Explotan hasta la última gota del oro negro o la última onza de minerales preciosos y luego se van, dejando tras ellos selvas destruidas, campos y ríos contaminados. Las demandas de indemnización de parte de los países afectados son frecuentes en tribunales internacionales, igual a la Texaco, o la Shell, que hoy tienden a cambiar de nombre para suavizar su imagen comercial entre la población.

Es inútil pedir un informe de los condicionamientos que toda negociación guarda en el fondo, aquello que no se habla públicamente pero que están allí. Hablemos de las famosas comisiones que las empresas dispuestas a invertir entregan a quienes son los encargados de firmar los contratos de un país. Este asunto es delicado y nunca se habla. El coronel Gutiérrez vino con muchos obsequios de su viaje a China y Taiwán. ¿Recuerdan unos escándalos a causa de ello durante los primeros meses de su gobierno? ¡Cómo puedo olvidar ello! Igual el actual presidente vino con algunos regalos. ¿Le habrán dado porque impresionó con sus ojos a las frágiles y hermosas damas chinas?

Entregar un obsequio antes de una negociación es preparar el terreno hacia el soborno; por consiguiente, quien lo recibe, llega a la mesa, debilitado y por tanto, en desventaja. Aún así, el hecho mismo de dar o recibir algo antes de una transacción ya lleva un alto grado de inmoralidad, tiene y huele a corrupción. Se me dirá que Bush obsequió a su par inglés un pony blanco, o que Margaret Teacher llevó a Reagan un reloj de mano perteneciente a su abuelo: estos casos fueron acciones a título personal y ante a los medios, y no de una empresa a un presidente; acto medieval que en países desarrollados desapareció hace mucho tiempo.

A veces, dependiendo del grado de corrupción de ciertas naciones, las mismas transnacionales costean los gastos de movilización de determinadas autoridades o representantes hasta el sitio donde, a puerta cerrada, se llevará a cabo los contratos. Tales comitivas viajan con boletos de primera clase, gastos, noches de diversión con los mejores brindis, mujeres contratadas y pagadas de modo exclusivo para satisfacer los gustos de la delegación. Ello no es nuevo tras el mundo formal y solemne de la diplomacia y de los grandes negocios; no me interesa la vida privada de una autoridad, mas añadiré que en sus viajes también hay tiempo para la diversión. Y está bien. Sólo que en el caso anterior, está en juego la firma de jugosas transacciones. ¿Qué significa gastar (léase invertir) -digamos 100.000 dólares- en una comitiva, cuando cerrar un negocio representa a la empresa miles de millones en ganancias?


POSTALES


Cuando escuché las palabras del señor Correa, acerca de entregar la base de Manta a consorcios chinos, me pregunto ¿cuál es la diferencia entre ellos y los norteamericanos? ¿A cambio de qué será ello? ¿Dejará de amenazar a medio mundo, aún a sus seguidores, de gritar y buscarse nuevos enemigos para mantenernos distraídos, en vez informar sobre este asunto, que es muy importante para los ecuatorianos? Es conocido que dichos convenios son top secret, aún cuando lo haga, jamás sabrá la población el fondo del contenido, sino apenas la imagen superficial de aquello que las partes se empeñan en pintarnos como bueno y conveniente; aunque a veces no es ni lo uno ni lo otro para los intereses de un país, porque las empresas siempre invierten para ganar, sin consideración alguna de los otros.

¿Por qué no levantan su voz los grupos que hoy son gobierno y que en tiempos pasados se opusieron a ello? Griten ahora. Tomen las calles y amenacen con tumbar al gobierno por traicionar a la patria. No lo harán. Lo que antes estaba mal para ellos, hoy está bien. Ciegos y en manada seguirán las instrucciones de su líder, caerán en sus chantajes de niño malcriado y consentido, antes que actuar con transparencia e independencia para escribir la nueva carta magna.

¿Bajo que condiciones se está negociando la concesión de los campos petroleros? ¿No era lo más lógico convocar a una licitación pública a fin de ver cuál es la mejor oferta, la más conveniente a los intereses del país? Se debe elegir una empresa que tome en cuenta una equilibrada repartición de ganancias con el estado, que reinvierta sus dineros aquí, que pague impuestos con cifras claras de inversión -y ganancias que generen sus operaciones en el país. Que posea elevados estándares de respeto al medio ambiente y también de recuperación de los lugares afectados durante y luego de la explotación.

Muchos gobiernos corren tras las grandes compañías en busca de inversión, pero el capital no tiene nacionalidad: llega donde le ofrecen garantías de cumplimiento de contratos, donde la intervención del estado en asuntos internos de la empresa sea mínima y la repartición de ganancias que su actividad genera sea generosa. Hay muchos estados que aceptan cualquier cosa con tal de atraer la inversión foránea o de recibir créditos, pues ello representa en el corto plazo ingresos fiscales y una garantía de poder cumplir ciertas metas económicas. El caso del economista Correa es patético, por decir menos, en estos momentos. Hay muchos ofrecimientos de su parte y poco dinero. Y ello se puede convertir en un golpe bajo si no soluciona antes el problema de la estatal petrolera, sino recupera ésta los niveles de producción del 2005, al menos; lo que resulta casi imposible por ahora, ya que los regimenes anteriores poco o nada hicieron para invertir en nueva tecnología, en ampliar la explotación, comercialización y búsqueda de nuevos mercados.

Entregar el manejo de esta actividad a la armada nacional, es casi una patada de ahogado. El presidente afirma que “un grupo personas no puede sabotear la riqueza de la mayoría de ecuatorianos”. Pero resulta que esta mínima cantidad de ecuatorianos, son los que sufren las consecuencias de una explotación petrolera sin respeto al entorno natural, son los que beben el agua contaminada y no gozan de los beneficios que provee el petróleo. Ellos no reciben los US$ 4.150 de los asambleístas, más los seis mil de bono navideño. En sus tierras fangosas no se construirá otra ciudad Alfaro, tampoco reciben los sueldos que el gobierno paga a sus “brigadistas” (hoy vigilantes de la asamblea).


LA PLATA YA ES DE TODOS…LOS DE ARRIBA


Los últimos ahorros del país se están derrochando de manera inmisericorde en costosas campañas electorales, movilizaciones, gabinetes itinerantes (hasta en ello somos folclóricos. No imagino al gobierno sueco sesionando cada fin de semana en diferentes ciudades pequeñas, con canal de televisión propio e insultando ante los micrófonos desde una emisora). Se gasta sin informe previo, sin rendición de cuentas a nadie, porque el dinero ya es de todos…menos de esos terroristas que exigen al mandatario cuanto les ofreció en tiempos de campaña electoral: luz eléctrica, agua potable, carreteras para poder sacar sus productos y tal vez, algún puesto de trabajo en las mismas petroleras.

En vez de cumplir su palabra, el rey de un país pobre y sin ley vigente, ha enviado a sofocar las protestas con bayonetas y fusiles del ejército, el mismo ejército que hace doce años nos dio días de gloria y hoy, a falta de enemigos, sale a golpear a la población, entra a las casas y la saca a patadas para conducirla hasta oscuras mazmorras, donde tortura y crueldad son acciones comunes, ¡cuando creíamos superados esos tiempos de barbarie!

Un gobierno débil se apoya en las fuerzas de seguridad, no en la razón ni en el diálogo. Su amenaza del sábado 8 de diciembre a los asambleístas de renunciar si éstos interfieren en las decisiones del ejecutivo contra los habitantes de Dayuma, es una acción infantil, de las tantas que debemos soportar, que raya en lo circense; igual cuando presentó su mandato a disposición de la recién instalada asamblea (gobiernista): el dueño del circo pone su corona ante una corte de monos, leones y hienas; pero si él se va, ¿quién los alimentará luego con carroña?



NO SON SIEMPRE LOS DEMÁS


¡Hay tantos gastos y no hay dinero! Un país que produce es dinámico, activo, no depende de una actividad apenas, sino que todas son un complemento del gran aparato productivo que genera trabajo, y ello riqueza que se transforma en bienestar entre la población. El gobierno actual sabe que hemos perdido mucho terreno en calidad y competitividad. Cada vez somos más dependientes de productos importados. Vayamos a los mercados y constataremos: uvas, manzanas, mandarinas, naranjas de Chile. Papa, cebolla peruana, tomate de árbol de Colombia. Ropa de Brasil, de China, de EE.UU. El artesano es un adorno que luce embalsamado en los patios y mercados: joyería y bisutería vienen de Asia, de Perú, Brasil, México. Importamos trigo, maíz, vidrios, licores, telas, hilos…

Durante mi último viaje a Otavalo, quince días antes de las elecciones de asambleístas, mi madre quiso ir a la feria de Ponchos; mientras caminábamos y dialogábamos con un amigo por los puestos, se desató gran revuelo entre los vendedores, no puedo decir artesanos, porque constaté que lamentablemente la mayoría de productos vendidos allí eran de procedencia extranjera. Los anacos que lucen las mujeres indígenas son de origen italiano e inglés. Sus hualcas son de origen hindú. Las blusas se confeccionan con telas importadas. Al ver las banderas verde limón pudimos entender de qué se trataba: el líder de esa tienda política estaba en plena campaña electoral. Arrastrados por la curiosidad mi madre, decidimos acercamos a escuchar un poco de su discurso. El señor Correa, sonriente e impredecible, astuto y persistente, cubierto con esa aureola que le confiere el poder, y no solo ello, sino también con la seguridad de sus palabras, sus poses de víctima e ínfulas de salvador, despierta al instante las pasiones más profundas de la población que ha sido constantemente traicionada.

Recuero que él preguntó a los dirigentes indígenas, cuáles eran sus problemas para así poder ayudarles a encontrar una solución: -¡La competencia desleal de los comerciantes peruanos!-. Exclamaron al unísono. -Ellos son los culpables para que la Plaza de Ponchos no sea lo que fue antes-. El presidente, por su lado, ofreció tomar en cuenta este asunto. -Con la asamblea vamos a fundar un nuevo país, compañeritos-. Concluyó, y fue a reunirse con el alcalde de allí.

Este asunto para él tal vez no fue más que un simple discurso de campaña, pero los habitantes tomaron muy en serio sus palabras: en cuanto Correa ganó la asamblea, éstos empezaron a acosar a los negociantes del país hermano, al extremo de tomarse la ciudad, exigiendo al alcalde que dichos negocios sean clausurados y sus dueños deportados. Ignoro en qué terminó este asunto, pero debo decir que en tiempos de oscuridad social, siempre hallaremos culpables de nuestra desgracia. El presidente mismo se encarga de recordarnos cada día: es la banca corrupta, la prensa malvada, los pelucones, los empresarios, la gordita horrorosa, mama lucha, la partidocracia, el congreso, los tribunales de justicia…siempre los demás, nunca él.